Nuestro libro / Notre livre

La dama del lago (1888)

La dama del lago (1888)
John William Waterhouse

dimanche 16 mai 2010

L'eau disparue / El agua desaparecida

de Catharina Trocheris (204) et Tania Bermejo (1ºBachillerato)





VERSIÓN ESPAÑOLA



1 Érase una vez un caballito de mar llamado Eppo. Pero no era como los demás. Se preocupaba mucho por el futuro del agua, porque era importante para su supervivencia. Sin embargo nadie escuchaba sus advertencias, porque para todo el mundo era normal que siempre hubiera agua. Eppo salía cada día a pasearse en el océano para observar los flujos de agua. Pero una vez, encontró un agujero en el suelo por el que se escapaba el agua. Buscó el origen de esta catástrofe, pero no se atrevía a acercarse demasiado.
-" Tengo que advertir a los habitantes de los mares. Aunque ellos no quieran escucharme, debo intentarlo. Esto es muy importante. ¡Nuestro futuro depende de ello!"
El caballito de mar volvió a su casa. Una vez llegado a la ciudad se puso a preparar su discurso.
Al día siguiente se subió a un podium al lado de la alcaldesa.
-" ¡Queridos amigos, queridos habitantes de Pont sous l'Eau! ¡Ayer descubrí un peligro para nuestra ciudad, un peligro para el océano, para todos los mares!
Se oyó un murmullo de la multitud, pero él continuo sin preocuparse:
-" Tenemos que luchar contra ello. No muy lejos de aquí, detrás del acantilado, hay un agujero en el suelo por donde se escapa el agua. Pronto no tendremos agua y moriremos todos. Por ello, tenemos que reunirnos para luchar contra este gran peligro."
Pero la gente no le creía.
-"Nos sigues mintiendo"- gritó una mujer pez.
-"¡Déjanos en paz! Ese agujero está en tu cabeza"- murmuró un gran cangrejo.
-"El agua no puede irse, está siempre aquí"- contradijo una raya.
Los ciudadanos de Pont sous l'Eau estaban enfadados. Triste y decepcionado, Eppo volvió a casa. Mientras reflexionaba sobre el gran problema, alguien llamó a su puerta. Cansado, se levantó del sofá y abrió. Pero, ¿quién era? Chevalette, una vieja amiga.
-"Hola"-Dijo ella, sonriente.-"Hola - respondió Eppo - Entra"
Puso el agua a hervir y los caballitos de mar tomaron el té juntos.
-"Te he oído hablar hace un momento - explica Chevalette – por eso he venido a verte. Creo que puedo ayudarte"
-"Muchas gracias, eres la mar de maja. Si quieres, puedo enseñarte también el agujero que hay detrás del acantilado. Pero no sé cuáles son las causas ni las catástrofes que puede engendrar..
Los dos amigos fueron juntos y descubrieron que.. ¡el agujero era todavía más ancho!



2 Los dos caballitos de mar, aterrados ante el suceso, se pusieron a inspeccionar el agujero. Al asomarse, pudieron ver que aquel hoyo ¡no tenía fin!
-"Debemos encontrar una solución lo antes posible"- dijo Eppo.
-"¡Tenemos que enseñárselo a todo el mundo y tenemos que hacerlo ya!"- respondió Chevalette.
Ambos caballitos de mar, convocaron otro discurso ante todo el pueblo. Chevalette hablaría esta vez, ya que era una gran exploradora de los mares y tenía más credibilidad.
-"¡Queridos ciudadanos! Yo misma he podido ver el gran peligro que nos acecha. Todos tenéis que verlo. Se encuentra justo detrás del acantilado."
Los habitantes comenzaron a mirarla con temor. Incluso alguno comentó que había notado cierta disminución en la cantidad de agua.
-"Es imposible. No te creo"- Dijo un delfín.-"Vamos todos a verlo, a comprobar que no nos mienten"- contestó un pequeño pulpo.
Seguidos de toda la muchedumbre, los caballitos se dirigían hacia el agujero.Se oyeron gritos, se vieron lágrimas, incluso alguno que otro cayó al suelo desvanecido.
-"¡Lo veis! Siempre os dije la verdad. Ahora que lo habéis visto con vuestros propios ojos, tenemos que buscar un remedio. Debemos hacerlo juntos para llegar a tiempo, antes de que nos quedemos sin agua."En el pueblo se armó un gran revuelo, todos los medios de comunicación avisaban de lo ocurrido, y mostraban imágenes del inmenso agujero. Los arquitectos comenzaron a medirlo, y comprobaron como iba creciendo por momentos.Todos los habitantes se dieron cuenta de la importancia de no malgastar el agua y cuidarla como el más preciado tesoro. Tras pensar varias posibles soluciones, decidieron que uno de ellos debía entrar en el agujero para ver lo que había en el fondo. Un gran tiburón fue el elegido para adentrarse en él. Le ataron una cuerda a la aleta y se sumergió.Pasaron horas y la gente del pueblo empezó a ponerse nerviosa.Decidieron tirar de la cuerda para sacarlo, pero... ¡ya no estaba atado a ella!



3 Y una vez más los habitantes del mar empezaron a murmurar.
-“¿Qué hacemos?”, gritaba alguno presa del pánico. “¡Estamos perdidos!”
-“Calma”, dijo el alcalde, una gran ballena.
Y los policías, peces y delfines, se mezclaron entre la muchedumbre. Poco a poco se calmaron. Pero todavía se oía llorar a la viuda del tiburón.
-“Necesitamos más voluntarios”, prosiguió el alcalde. “Tenemos que enviar a un nuevo grupo al agujero para ver qué pasa allí”
Pero nadie se movió. Incluso la misma señora Tiburón se calmó y únicamente se oía la corriente del mar.
-“¡Voluntarios, voluntarios!”, gritaban las fuerzas del orden. Pero nadie decái nada, nadie se presentaba voluntario.
-“Entonces iré yo. Soy grande y fuerte, soy vuestro alcalde: alcanzaré el fondo y volveré para deciros qué hay que hacer”
Silencio…
Nunca un alcalde de este océano se había puesto en peligro por sus ciudadanos.
-“Si usted muere haré construir un monumento”, prometió un tiburón martillo y
un pez espada lo aprobó. El tiburón sierra y su novia tiburón, que era pintora, hablaban ya de la composición del monumento cuando de repente…
-“¡No!”, gritaron Chevalette y Eppo a la vez. “No se ponga en peligro. Iremos nosotros”
-“Queridos amigos”, respondió la ballena, “sois jóvenes caballitos de mar. Comparad vuestro tamaño con el mío”
Algunos animales grandes se echaron a reír.
-“Al menos deje que le acompañemos”, rogó Eppo. “Aunque no somos muy grandes conocemos bien el mar y sus peligros”
-“Yo soy exploradora”, dijo Chevalette intentando ayudar a su amigo. “Veo cosas peligrosas que pasan desapercibidas para los demás”
-“Sois demasiado jóvenes para morir. Pero de acuerdo”
La muchedumbre se dividió en dos para dejar pasar a los caballitos de mar. Trajeron nuevas cuerdas para atar a los tres héroes antes de descender. Puede que este fuera su último viaje…
Las cuerdas las traía una sepia. Los dos caballitos de mar se cogieron de la mano antes de saltar. La ballena, por su parte, cogió carrerilla y movió su aleta tan fuerte que derribó a casi todos los ciudadanos que estaban reunidos delante del gran agujero negro.
El aspecto de éste seguía siendo misterioso y peligroso.




4 Al principio el viaje transcurría tranquilo. El agujero era profundo y oscuro. Las cuerdas eran demasiado cortas y tuvieron que cortarlas para poder seguir avanzando. Poco a poco, la corriente empezó a hacerse más rápida. El agua les arrastraba a tal velocidad que Eppo y Chevalette se soltaron y se perdieron de vista. De pronto, mareados y agotados, salieron expelidos del tubo y cayeron en lo que parecía la plaza mayor de un pueblo muy parecido al suyo. La ballena estaba en animada cháchara con una tortuga:
-“Y dígame, señora Tortuga, ¿podría indicarnos dónde está el ayuntamiento?, necesitamos hablar con el alcalde”
La tortuga comenzó a temblar.
-“¿Ustedes están aquí por el tubo raro ese que ha hay ahí?”
Los tres héroes se miraron extrañados.
- “¿De qué tubo nos habla?”
-“Miren: la casa del alcalde está a tres corales de aquí, todo recto pasando la lavandería. Él os lo explicará”, prosiguió la tortuga.
Los tres animales llegaron a la casa del alcalde y llamaron a la puerta.
-“¿Quién es y qué quiere?”, preguntó una débil voz.
-“Perdone, señor, necesitamos hablar con el alcalde”
-“Yo soy el alcalde. Pasen”
Se sentaron en un sofá mientras el alcalde Raya les preparaba el té.
-“Díganme, ¿qué quieren?”, preguntó el alcalde Raya.
-“Voy a ser claro como el agua misma. En nuestro pueblo está desapareciendo el agua, y creemos que es culpa de ustedes que nos la roban. Nosotros no podemos aguantar tal disminución. A este ritmo no creo que podamos aguantar más de diez años”, comentó el alcalde Pont sous l’Eau.
El alcalde comenzó a llorar y a temblar.
-“¿Qué le ocurre?”
-“Les contaré la terrible historia. Desde hace algún tiempo, nuestros hijos se ven afectados por un gran mal. No soportan vivir en esta agua tan contaminada. Todo empezó cuando los humanos pusieron “el gran tubo del agua negra”, como lo llamamos en el pueblo. Poco a poco los peces empezamos a enfermar, las epidemias se extendían por la región, las plantas se volvían tóxicas. Entonces decidimos salvar al menos a los más jóvenes: construimos un gran acuario de agua limpia y allí los tenemos a todos. Sentimos haberos robado el agua, pero no había otro remedio”
-“¡Robarnos nuestra agua no es ninguna solución!”, gritó Chevalette.
-“Cálmate, Chevalette, tenemos que ayudarles a encontrar una salida”, contestó Eppo.
-“¡Pues que se vayan de este pueblo podrido!”, soltó indignada.
-“El problema es más grave que eso, Chevalette. Los humanos están contaminando el agua y poco a poco se contaminará todo. Eso también nos afectará a nosotros”, dijo el alcalde.
Chevalette se quedó muda.
-“¡Llévenos a ver el gran tubo contaminante!”
Todos se dirigieron hacia el lugar. El tubo era inmenso y la cantidad de suciedad que salía de él era enorme.
-“De… de… debemos hacer algo”, tartamudeaba Eppo.
Tras darle muchas vueltas, se les ocurrió la idea de poner un tapón que no permitiese la salida de aquello. Se pusieron aletas a la obra y en dos días el tubo estaba taponado. Todos contentos lo celebraron y sus hijos pudieron salir del acuario.
Pero la felicidad no duró mucho. Varios días después, un equipo de buzos humanos apareció en las aguas. Los peces los miraban asustados.
Los humanos aterrorizados al ver el océano lleno de peces muertos y de plantas marchitas decidieron comunicar a todos que aquello no podía continuar, que había que cambiar para parar la extinción.
Así es como los humanos tomaron conciencia de que no podían seguir contaminando de tal manera el mar y disminuyeron la cantidad de desechos que producían.
Los tres héroes y el tiburón regresaron a su pueblecito felices de haber ayudado a los humanos a darse cuenta del error que estaban cometiendo.

VERSION FRANÇAISE

1 Il était une fois un petit hippocampe prénommé Eppo. Mais il n'était pas comme les autres. Il se préoccupait beaucoup de l'avenir de l'eau car elle était importante pour sa survie. Par contre personne n'écoutait ses avertissements car pour tout le monde, il était normal qu'il y ait toujours de l'eau. Eppo sortait tous les jours se promener dans l'océan pour observer les flux d'eau. Mais une fois il trouva un trou dans le sol par lequel l'eau fuyait. Il chercha l'origine de cette catastrophe mais il n'osait pas trop s'approcher. - « Il faut que je prévienne les habitants des mers. Même s'ils ne veulent toujours pas m'écouter il faut que j'essaie. Cela est trop important. Notre avenir en dépend.
Alors le petit hippocampe rentra à la maison. Une fois arrivé en ville, Eppo organisa son discours.
Le lendemain il se mit sur un podium à côté de la mairie.
- « Chers amis, chers habitants de Pont sous l'Eau! Hier j'ai découvert un danger pour notre ville, un danger pour tout l'océan, pour toutes les mers! »
Un murmure de la foule suivi son discours. Mais il continua sans s’en préoccuper :
- « Nous devons lutter contre ça. Pas loin d'ici, derrière la falaise il y a un trou dans le sol et toute l'eau y coule. Bientôt, nous n'aurons plus d'eau et nous mourrons tous. C'est pour cela qu'il faut nous rassembler et tous nous réunir pour combattre ensemble ce danger. »
Mais les gens ne voulaient pas le croire.
-« Tu nous mens encore », cria une femme poisson.
- « Fiche nous la paix! Ce trou est dans ta tête », marmonna un gros crabe.
- « L'eau ne peut pas s'en aller. Elle est toujours là », contredit une raie.
Les citoyens de Pont sous l'Eau étaient en colère.
Triste et déçu Eppo rentra chez lui. Pendant qu'il réfléchissait à ce problème quelqu'un sonna à la porte. Fatigué, il se leva de son fauteuil et ouvrit. Mais qui était-ce? C'était Chevalette, une veille amie.
- -« Bonjour », dit-elle en souriant.-« Bonjour, répondit Eppo, entre. »
Il mit de l'eau à bouillir et les hippocampes burent le thé ensemble.
- -« Je t'ai entendu parler tout à l'heure, expliqua Chevalette, c'est pour ça que je suis venue te voir. Je te crois et je veux bien t'aider. »
-« Merci beaucoup, c'est « phoquement » gentil de ta part. Si tu veux, je peux aussi te montrer le trou derrière la falaise. Mais je ne sais pas quelle en est la cause et quelles catastrophes ça peut engendrer. Alors les deux amis partirent ensemble et découvrirent que le trou s'était encore élargi!

2 Les deux petits hippocampes, terrifiés face à un tel événement, se mirent à inspecter le trou. En se penchant ils se rendirent compte que ce trou était sans fin !
–« Nous devons trouver une solution le plus tôt possible »- dit Eppo.
-« Nous devons le montrer à tout le monde et maintenant ! » - répondit Chevalette.
Les deux hippocampes, organisèrent un autre discours devant tout le village.
Cette fois-ci, c’est Chevalette qui devait parler, puisque c’était une grande exploratrice des mers et elle était plus crédible.
-“Chers citoyens! J’ai pu moi même voir le grand danger qui nous guette. Vous devez tous le voir. Il se trouve juste derrière la falaise.
Les habitants commencèrent à la regarder apeurés. Quelqu’un fit même commenta qu’il avait remarqué une diminution de la quantité d’eau.
-« C’est impossible. Je ne crois pas” dit un dauphin.
-“Allons tous le voir, et nous constaterons qu’ils ne nous mentent pas”. Répondit un petit poulpe.
Suivis de toute la foule, les hippocampes se dirigeaient vers le trou. On entendit des cris, on vit des larmes, quelques-uns même s’évanouirent.
-« Vous le voyez bien, je vous ai toujours dit la vérité. Maintenant que vous l’avez vu de vos propres yeux, nous devons trouver une solution. Nous devons le faire ensemble avant qu’il ne soit trop tard, avant que nous n’ayons plus d’eau »
Dans le village la nouvelle fit grand bruit, tous les moyens de communication parlaient de ce qui se passait, et montraient les images de l’immense trou. Les architectes commencèrent à le mesurer et constatèrent que par moments il s’agrandissait.
Tous les habitants se rendirent compte qu’il était important de ne pas gaspiller l’eau et d’en prendre soin comme le plus précieux des trésors. Après avoir réfléchi à plusieurs solutions possibles, ils décidèrent que l’un d’entre eux devait entrer dans le trou pour voir ce qu’il y avait au fond. Un grand requin fut choisi pour y entrer. On attacha une corde à son aileron et il plongea. Les heures passèrent et les habitants du village commencèrent à s’énerver.
Ils décidèrent de tirer sur la corde pour le sortir, mais…il n’y était plus attaché !


3 Encore une fois tous les habitants de la mer commencèrent à murmurer. - « Quoi faire? » cria quelqu'un pris de panique, « nous sommes perdus! »- « Du calme » dit le maire, une grosse baleine.
Et les policiers, des poissons et dauphins firent un tour dans la foule. On se calmait donc. Mais on entendait encore la veuve du requin pleurer.
- « Nous avons besoin d'autres volontaires » reprit le maire.« Nous allons envoyer un nouveau groupe dans le trou pour voir ce qui s’y passe. »
Mais plus personne ne bougea. Même Madame Requin fut calme et on n'entendait plus que le courant de la mer.
- «Des volontaires, des volontaires! » crièrent les forces de l'ordre.
Mais rien ne se passa, aucun volontaire ne se proposa.
-«C'est donc moi qui vais y aller. Je suis grand et fort, je suis votre maire: Je vais atteindre le fond et revenir pour vous dire ce qu'il faut faire»
Silence...
Jamais un maire de cet océan n’avait osé se mettre en danger pour ses citoyens.
- «Si vous mourrez je vous ferai construire un monument » promit un requin marteau et un poisson-épée l'approuva.
Le requin scie et sa fiancée le requin demoiselle qui était artiste peintre - -discutèrent déjà de la composition du monument quand soudain...
-«Non » crièrent Chevalette et Eppo à la fois, « Ne vous mettez pas en danger. On va y aller. »
-« Mes chers amis » répondit la baleine, « vous êtes de jeunes hippocampes.
Regardez votre taille par rapport à la mienne"
Certains grands animaux se mettèrent à rire.
-« Laissez-nous au moins vous accompagner » pria Eppo. « Même si nous ne sommes pas très grands nous connaissons bien la mer et ses dangers. »
-« Je suis exploratrice » Chevalette tenta d’aider son amie, « je vois des choses dangereuses qui vous paraissent peut-être ordinaires. Monsieur le maire, laissez-nous venir »
-« Vous êtes trop jeunes pour mourir. Mais, d'accord. »
La foule se divisa en deux pour laisser passer les hippocampes. On apporta de nouvelles cordes pour attacher les trois héros avant qu'ils ne descendent, peut-être était-ce là leur dernier voyage…
Les cordes étaient tenues par une seiche. Les deux hippocampes se prirent la main avant de sauter. La baleine par contre prit de l'élan et frétilla de sa nageoire en renversant presque tous les citoyens qui étaient assemblés devant le grand trou noir.
Son aspect était toujours aussi mystérieux et dangereux.

4 Au début, le voyage se déroula tranquillement. Le trou était profond et sombre. Les cordes étaient trop courtes et ils durent les couper pour pouvoir continuer à avancer. Petit à petit, le courant devint plus fort. L’eau les entraînait à une telle vitesse que Eppo et Chevalette se lâchèrent et se perdirent de vue. Brusquement, épuisés et malades, ils furent expulsés du trou et tombèrent à un endroit qui ressemblait à la grand place d’un village tout à fait semblable au leur. La baleine entama une discussion animée avec une tortue :-« Et, dites-moi, dame Tortue, ¿pourriez-vous m’indiquer la Mairie ? Nous avons besoin de parler au maire. »La tortue commença à trembler.-« Vous êtes ici pour ce tuyau bizarre qu’il y a là-bas ? »Les trois héros se regardèrent surpris :-« De quel tuyau vous parlez-nous ? »- « Ecoutez, la maison du maire est tout près d’ici ; vous allez tout droit et passez devant le lavoir. Lui, il vous expliquera. »Les trois animaux arrivèrent chez le maire et frappèrent à la porte.- « Qui est-ce et que voulez-vous ? » demanda une voix fluette.- « Excusez-nous, monsieur, mais nous avons besoin de parler au maire. »- « Je suis le maire. Entrez. »Ils s’assirent sur un fauteuil pendant que le maire, une raie, leur préparaient le té.-« Dites-moi, que voulez-vous ? »-« Je vais être clair, aussi clair que l’eau. Dans notre village, l’eau est en train de disparaître et nous croyons que c’est de votre faute : vous nous volez notre eau. Vous ne pouvons pas accepter que l’eau diminue ainsi. A ce rythme, je ne crois pas que nous puissions tenir plus de dix ans » commenta le maire Pont sous l’Eau. Le maire Raie se mit à pleurer et à trembler.-« Que vous arrive-t-il ? »-« Je vais vous raconter notre terrible histoire. Depuis quelque temps, nos enfants sont affectés par un terrible mal. Tout a commencé quand les humains ont installé « le grand tuyau d’eau noire », comme on l’appelle dans le village. Peu à peu, les poissons ont commencé à tomber malades, les épidémies ont gagné la région, les plantes sont devenues toxiques. Nous avons alors décidé de sauver au moins les jeunes poissons : nous avons construit un grand aquarium d’eau propre et nous les y avons tous mis. Nous sommes désolés de vous avoir volé votre eau mais il n’y avait pas d’autre solution. »-« Nous voler notre eau n’est absolument pas une solution ! » cria Chevalette.« Calme-toi, Chevalette, nous devons les aider à trouver une issue. » répondit Eppo.-« Et bien, qu’ils s’en aillent de ce village pourri ! » s’exclama-t-elle indignée.-« Le problème est plus grave que ça, Chevalette. Les humains sont en train de contaminer l’eau et petit à petit, tout sera pollué. Nous serons également concernés. » dit le maire.Chevalette resta muette.« Conduis-nous à ce grand tuyau polluant ! »Ils se dirigèrent tous vers l’endroit. Le tuyau était immense et la quantité de saleté qui en sortait était énorme.-« Nous…nous …nous devons faire quelquechose » bégaya Eppo.Après avoir beaucoup réfléchi, il leur vint l’idée de mettre un bouchon qui empêcherait que tout cette saleté ne sorte. En s’aidant de leurs nageoires, ils se mirent qu travail et en deux jours, le tuyau fut bouché. Heureux, tous célébrèrent l’événement et leurs enfants purent sortie de l’aquarium. Mais le bonheur ne dura pas longtemps. Quelques jours plus tard, une équipe de plongeurs apparut dans la mer. Les poissons les regardèrent affolés. Les hommes, terrorisés à la vue de l’océan plein de poissons morts et de plantes fanées, décidèrent de dire à tout le monde que tout cela ne pouvait plus durer, qu’il fallait faire quelque-chose pour arrêter l’extinction.C’est ainsi que les hommes prirent conscience qu’ils ne pouvaient pas continuer à polluer ainsi la mer et ils diminuèrent la quantité de déchets qu’ils produisaient.Les trois héros et le requin revinrent au village, heureux d’avoir aider les hommes à se rendre compte de l’erreur qu’ils étaient en train de commettre.

samedi 15 mai 2010

3 Se jeter à l'eau / Lanzarse al agua

de Solenn Courand (1ère ESA), Florie Cotenceau (1ère L), Alba Martín (3ºESO) , Alicia Ortega (4º ESO)

VERSION FRANÇAISE
1 "Peu importe le nom que l’on me donne, je suis Dieu. C’est moi qui ai créé le monde il y a bien longtemps. Celui-ci a connu beaucoup de crises depuis sa création mais a toujours survécu. Vous êtes en 3000 et je vais vous raconter la crise la plus destructrice que la Terre ait connue, celle qui fut la dernière"

Il faisait bon en cette première soirée de l’année, un temps assez rare pour un hiver pourtant très froid. Les invités arrivèrent en masse ; les présidents de chaque continent, les célébrités, les savants, les journalistes….
Tout le monde s’était réuni pour avoir la chance d’apercevoir le président du monde et les 4 jeunes sélectionnés rigoureusement pour une mission de la plus haute importance.Après une heure d’attente, le président du monde arriva, un long silence s’ensuivit, il commença :

« A l’aube de ce nouveau siècle, vous savez que nos ressources en eau s’affaiblissent de jour en jour. Il est donc urgent de réagir au plus vite avant que la Terre ne se dessèche complètement. Pour cela, j’ai décidé de confier une mission aux 4 jeunes les plus performants dans ce monde : trouver de l’eau au plus vite. Nous sommes fiers de vous les présenter en cette soirée de nouvel an. BONNE ANNEE 3000!”
Sur ce tout le monde applaudit, les 4 jeunes furent présentés sur un écran géant :
NOM : Albéric
PRENOM : Marie
AGE : 20 ans
NATIONALITE : Française,(Pont de Cé )
TAILLE : 170 cm
POIDS :60 kg
Domaine de performance :l’intelligence (190 QI)
« Marie Albéric est une jeune française qui grâce à son talent et son intelligence très développée a permis à de nombreux scientifiques de faire des découvertes sur l’histoire (découverte d’une ancienne religion appelé catholicisme) et les maths (théorème d’Albéric). Son intelligence hors norme lui a permis d’intégrer les meilleures universités de France dès l’âge de 14 ans.» "ça ne sert à rien de savoir plein de choses. L’intelligence, c’est de savoir s’en servir " Marie Albéric 01/01/3000

NOM : De Pablo
PRENOM : Antonio
AGE : 22 ans
NATIONALITE : Espagnol, Valladolid
TAILLE : 190 cm
POIDS : 85 kg
Domaine de performance : La force.
« Antonio De Pablo est un jeune homme espagnol. Très fort physiquement et mentalement; il a permis à son pays d’être médaille d’or au Jeux Olympiques à plusieurs reprises. Antonio n’est pas seulement un athlète de haut niveau, avec son charisme il est l’idole de nombreuses espagnoles et passe régulièrement à la télévision. Il pratique tous les sports qui existent. » "Le sens de cette mission … je ne le comprends pas. Mais perdre est quelque chose que je déteste." Antonio De Pablo 01/01/3000

NOM: Mayson
PRENOM: Shirley
AGE : 19 ans
NOM: Mayson
PRENOM: Shirley
AGE : 19 ans
NATIONALITE : Nord-Américaine, Los Angeles
TAILLE : 172 cm
POIDS : 58 kg
Domaine de performance: Le courage
« Shirley Mayson est une jeune Américaine, la benjamine de ces 4 prodiges. Malgré son jeune âge, Shirley fait preuve d’un courage impressionnant et d’une ambition de fer. Son sang-froid est la preuve de sa maturité. Elle a exploré le continent disparu il y a 800 ans : l’Océanie. Elle y a retrouvé 2 espèces qui nous étaient inconnue : le kangourou et le koala. Elle a fait 3 fois le tour du monde. » "Le monde est devenu une déchetterie alors nous allons y faire le ménage" Shirley Mayson 01/01/3000

NOM : Yamashita
PRENOM : Yuki
AGE : 25 ans
NATIONALITE : Japonais, Osaka
TAILLE : 180 cm
POIDS : 80 kg
Domaine de performance : La sagesse
« Yuki Yamashita est un jeune japonais. Le plus vieux de ces 4 jeunes sélectionnés. C’est pour cela qu’il est le plus mature et le plus sage. Avec ses mots d’une grande beauté il fait rougir de jalousie tous les plus grands poètes de ce monde. Sa sagesse est telle qu’il a réussi à calmer les conflits du Moyen-Orient qui faisaient rage depuis des centaines d’années avec son célèbre discours du ‘27 mars 2998’. Il a été élu l’homme philosophique au Japon. "L’état actuel du monde n’est la faute à personne … c’est le résultat de ce que tout le monde a fait depuis sa création." Yuki Yamashita 01/01/3000

L’écran s’éteignit. Les 4 jeunes rentrèrent dans la salle. Ils se tenaient devant le public. Seraient-ils à la hauteur de la mission qu’on leur avait confiée ? Alors que l’eau se faisait de plus en plus rare, où pourraient-ils en trouver d’autre ? Telles étaient les questions du public. Mais ces 4 personnes étaient très sûres d’elles, n’étaient-elles pas les meilleures du monde ?
La soirée continua, les 4 jeunes commencèrent à faire connaissance. L’anglais étant devenu une langue obligatoire pour tous les pays, la communication n’était pas compliquée. Tout à coup, les haut-parleurs retentirent, c’était un message du président du monde :

« On vient de me donner une information très importante, le peu d’eau qui restait dans la Méditerranée a complètement disparu ! C’est déjà la troisième mer à disparaître … Après la mer noire et la mer du Japon … “

A ces mots, Yuki Yamashita tressaillit, la disparition de cette mer, 50 ans auparavant, avait créé beaucoup de problèmes dans son pays.

Le président continua :

"Je demande à Marie, Antonio, Yuki et Shirley de me rejoindre au plus vite dans mon bureau. Votre mission commence maintenant! "

2
Ils se réunirent tous les quatre dans le bureau du Président et arrivèrent à la conclusion que le mieux était de commencer à étudier et à analyser chacun des continents existants. Ils se les répartirent ainsi :Marie analysa le continent européen, ce qui ne lui parut pas difficile vu sa grande culture et son enthousiasme pour apprendre. Antonio étudia le continent africain : c’était un jeune très fort physiquement et mentalement, ce qui l’aidait pour affronter les conditions de vie difficiles de ces pays. On attribua à Shirley l’Amérique puisque c’était « son » continent et elle le connaissait sur le bout des doigts. Yuki, lui, comme il était le plus âgé, hérita de deux continents, l’Asie et l’Océanie.Ils prirent les choses en mains et au bout d’un mois, convoquèrent les représentants de chaque pays du monde à une vidéoconférence depuis Londres. Yuki parla au nom de tous :
-« Messieurs, après avoir cherché tout ce temps dans les cinq continents, demandé à tous les spécialistes et enquêter dans les villages les plus reculés de la planète, nous sommes obligés de reconnaître que nous ne savons pas où trouver davantage d’eau. Nous pensons que la solution ne peut venir que de nous : L’EAU S’EPUISE SI NOUS, NOUS VOULONS QU’ELLE S’EPUISE. »
Tous ceux qui assistaient à la réunion furent consternés. Ils avaient pourtant cru que ces jeunes talentueux allaient trouver la solution magique mais finalement, ils devaient se rendre à l’évidence : cette solution magique n’existait pas.En voyant la déception des dirigeants de la planète, les jeunes se regardèrent. Antonio dit :
-« Il faut se mettre au travail, nous ne disposons pas de beaucoup de temps. »-« Tu as raison, nous devons nous organiser et inventer un système quelconque pour mesurer l’eau que dépense chaque famille sur terre! Et nous devons le faire tout de suite !! « cria Shirley.-« Mais, ça va servir à quoi de savoir ce qu’elles dépensent si nous ne pouvons rien faire ? » dit Marie.Yuki, qui était de plus en plus convaincu qu’il existait une autre solution, dit, très excité :-« Et bien, c’est très simple, quand une famille dépasse la limite, nous lui coupons l’eau !-« Mais, comment allons-nous faire ?» demanda Marie.Antonio, qui était très attentif et pensif, s’exclama :-« Tout n’est qu’une question de force de volonté. Si nous le voulons, nous pouvons le faire. Au début, nous pouvons prévoir dans chaque ville un grand bureau de contrôle chargé de couper l’eau en cas de dépassement. »-« L’idée est fantastique mais je ne comprends toujours pas comment nous allons y arriver » dit Marie.
Le Président du monde prit alors la parole ……..

3 Le président dit:«Vous avez tout de même bien travaillé et je pense, qu'en effet, c'est notre seule solution. Bien qu'elle soit radicale, nous n'avons plus le choix. C'est l'avenir de notre planète qui en dépend …»Dans les heures qui suivirent, la loi était votée dans tous les continents ... nos 4 jeunes avaient accompli leur mission.Un mois plus tard, devant ce même bâtiment, une foule immense était mobilisée. On réclamait l'annulation de cette loi. En effet, une population habituée a consommer autant d'eau n'arrivait pas à se résoudre à ces normes. C'est pourquoi le gouvernement avait instauré des taxes très élevées pour ceux qui dépassaient le quota d'eau autorisé, allant même jusqu'à l'emprisonnement. De nombreuses familles se retrouvèrent endettées et la terre connut la plus grande crise économique de l'histoire. Les conséquences dépassèrent même celles de la crise du XXIe siècle, car cette fois, il n'y avait ni de «Yes we can» ni de «Barack Obama».Ce mouvement de grève était installé depuis plus d'une semaine et paralysait toutes les industries du monde. Les manifestations devenaient de plus en plus importantes et de plus en plus violentes. La situation était désormais critique. Maintenant, sur tous les murs on pouvait lire :« Avant, l'eau n'avait pas de prix. Aujourd'hui elle se paye.Et demain, payera t-on aussi l'air qu'on respire ? »Suite à ces complications, les 4 jeunes furent convoqués, ils se retrouvèrent chez Yuki et rencontrèrent sa jeune épouse Saori. La joie des retrouvailles fut de courte durée ; en effet Yuki et Shirley remarquèrent les vives tensions qui régnaient entre Antonio et Marie.Pour détendre l'atmosphère, Yuki essaya de lancer la conversation :- «Alors, qu'est ce qui s’est passé pour vous depuis un mois ? »- « J'ai gagné les JO d'hiver, enfin rien d'exceptionnel.» dit Antonio.- « Moi, je suis désormais la présidente du l'UNICEF, et toi ? » Questionna Shirley.- « Et bien, comme vous le savez je suis marié. Et toi Marie ? «- « Rien d'intéressant », marmonna t-elle.- « Alors comment tu expliques que moi ça m'intéresse ? « taquina Yuki.Elle décrocha un vague sourire, puis changea de conversation :-« On devrait plutôt se concentrer sur l'essentiel : notre échec ! »- « En effet, si on échoue une deuxième fois, mon image sera ternie pour toujours, »commenta Antonio.- « TON image, s'indigna Marie, tu es l'homme le plus égoïste de toute la planète ! »- « Tu es ridicule, tu ne connais pas toute la planète ... »- « 1 / 1 : match serré, fit remarquer Shirley, quoique Marie ait une longueur d'avance dans le domaine de l'intelligence. »- « Ce n'est pas qu'elle soit intelligente, c'est que VOUS êtes tous stupides » répliqua Antonio.- « 2 / 1 « plaisanta Yuki.- « Toi tu ne vis que dans ton monde, on ne fait pas partie du même mais je préfère le mien. Tu es tellement centré sur toi-même, que tu ne te rends même pas compte que le monde dans lequel on vit est en train de se détruire ! Regarde autour de toi ! Tu n'est pas tout seul ! » s'emporta Marie.- « On ne peut pas faire le bonheur sur Terre non plus ... »- « Ah oui ! J'oubliais que chez toi, le bonheur des uns c'est le malheur des autres. Tu regardes devant pour ne pas faire attention à celui que tu écrases.»Elle se leva brusquement et partit. Yuki et Shirley se retournèrent interloqués vers celui qui avait gâché la soirée :- «Peux-tu nous expliquer ce qui vient de se passer ? » S'énerva Shirley.- « Et bien, lors de la dernière conférence avec les représentants du monde, nous avions décidé de nous séparer et de continuer notre vie. Cependant, Marie et moi n'en n'avions pas envie. Donc nous avons passé nos vacances ensemble. Et ce qui devait arriver ... arriva. »- « Mais encore ? » S'entêta Yuki.- « Elle a appris dans un journal ma «soit disant» relation avec un mannequin espagnole, bien évidemment fausse.- « Pourquoi tu n'as pas démenti cette rumeur ? » S'indigna Shirley.- « Au début, je n'ai pas voulu arrêter cette relation médiatique pour ne pas briser mon image. Mais je me rends compte que j'ai perdu bien plus que ça. Je ne m'imagine pas vivre sans elle. »- « Pourtant c'est ce que tu es en train de faire » marmonna Yuki.- « RATTRAPE-LA ! » Hurla Shirley.»Sur ce cri désespéré, Antonio bondit de sa chaise, courut vers la porte et se rua sur la route. Il traversa tout Tokyo pour la retrouver, en vain.Sur le chemin du retour, il aperçut une troupe d'hommes prêts à se jeter sur une jeune femme sans défense. Il n'hésita pas une seconde et fonça sur le groupe. Avec ses techniques d'arts martiaux, il frappa un des hommes et les autres s'enfuirent de peur.Il voulut aider la victime à se relever mais elle demeurait inconsciente sur le sol.Au moment ou il regarda son visage, il reconnut celle qu'il avait cherchée toute la soirée.Il prit Marie dans ses bras et courut à l'hôpital le plus proche.Arrivé sur les lieux, on lui fit comprendre qu'on ne pouvait plus accueillir de patients à cause de la restriction d'eau.Il la ramena dans sa chambre d'hôtel, la coucha sur son lit où elle se réveilla après s'être reposée quelques heures. Elle regarda l'heure et bégaya :- « Tu as vu ta tête, Antonio, il est 5h du matin, tu devrais dormir. »- « Et toi tu as vu ton visage ? Qu'est ce qui ta pris de partir ainsi en pleine nuit ? Heureusement que je t'ai retrouvée, imagine ce qui aurait pu t'arriver ! »- « Parce que tu étais inquiet ? » S'étonna t- elle.- « Non. »Le visage de Marie se crispa à la suite de cette réponse négative.- « Non, c'était bien pire, j'ai vraiment cru que j'allais mourir à l'idée de te perdre encore une fois. » rajouta t-il.- « J'ai du mal à te croire ...»- « Marie, tout le monde m'a répété que l'amour était un cadeau du ciel et je ne les croyais pas c'est vrai. Mais je viens de passer mes heures précédentes à penser que j'allais perdre le mien. Et j'ai réalisé que j'échangerais tout ce que je possède, que je donnerais tout ce que j’ai pour ne pas te perdre...»Suite à cette déclaration elle lui sauta dans les bras.Le conflit entre les jeunes amoureux étant réglé, nos quatre jeunes allaient pouvoir se remettre au travail.Voilà 3 jours qu'ils avaient repris leurs recherches. Marie dans son laboratoire, Yuki dans ses livres et Shirley sur le terrain. Quant à Antonio, il se chargeait des situations d'urgence comme la fermeture des Hôpitaux. Ils commençaient à désespérer lorsque Marie reçut un coup de fil d'un de ses amis vivant en Inde. Celui-ci lui raconta que ses recherches avait enfin abouti ;en effet, il avait trouvé le moyen de cloner des molécules d'eau, afin de combler le manque.Il fallait en parler très vite au gouvernement.

4 Ils se rendirent en Inde, pleins d’espoir. Mais ce qu’ils y trouvèrent, bien que ce fût une grande découverte, ne leur fut pas d’une grande aide car le système de clonation de l’eau était trop lent et extrêmement cher. En outre, en analysant la situation, Marie se rendit compte que l’eau qui était clonée n’était pas suffisamment pure pour être consommée sans danger. Il ne restait plus qu’à trouver une autre solution. La situation commençait à être dramatique car la seule mer qui restait sur terre allait disparaître. Ce n’était plus qu’une question de mois. Il ne s’agissait donc plus de rationaliser la consommation de l’eau, de la faire payer plus cher ou de donner une amende aux gens. Tout cela n’avait plus de sens ; l’eau était en train de disparaître totalement. Ni l’intelligence de Marie, ni la force d’Antonio, ni le courage de Shirley, ni la sagesse de Yuki n’arriveraient à arrêter la catastrophe mondiale qui approchait.En peu de temps, la végétation disparut, la terre se transforma peu à peu en un désert ; les températures étaient extrêmes. Toutes les avancées obtenues jusqu’alors, matériel électronique, satellites, usines …, ne servaient à rien. Tout retournait aux origines les plus primitives.C’est à ce moment là que les quatre jeunes firent preuve d’une incroyable ingéniosité. Marie se rendit compte qu’à l’intérieur de la terre il restait des racines si profondément enterrées qu’il était difficile de savoir jusqu’où elles allaient. Ils se dirent donc qu’il y avait peut-être des nappes aquifères au cœur de la terre, si profonds que, jusqu’à présent, personne n’y avait cherché de l’eau. L’idée se transmit par le bouche à oreille pour qu’à leur tour davantage de personnes fassent comme eux. C’est alors que, au moment le plus critique, quand il ne restait presque plus d’espoir de survie, une équipe de chercheurs d’eau, dans la vallée la plus éloignée de Chine, trouva des traces d’humidité au fond d’un gouffre, dans une énorme grotte. Tous les efforts des scientifiques se centrèrent sur cet endroit dans le but de trouver le précieux or bleu. Et, en effet, après avoir creuser durant des mois, ils localisèrent enfin de grands lacs au-dessous des nappes aquifères taries depuis déjà longtemps. Ils découvrirent alors qu’à des kilomètres de profondeur, il y avait d’énormes réserves d’eau, aussi étendues que des océans. La vie sur terre était sauvée !A partir de ce moment là, le travail fut titanesque. Ils durent commencer à construire les nouvelles villes du futur à l’intérieur de la terre. Ils apprirent à utiliser les ressources naturelles, ils dirigèrent les rayons solaires vers l’intérieur des grottes qui seraient désormais leurs demeures et construisirent des systèmes de ventilation pour pouvoir utiliser l’énergie éolienne. Après un an, l’espoir de survivre commença à grandir et les hommes se rendirent compte alors que ce n’était pas eux qui avaient fait preuve d’intelligence, mais la Terre, qui avait su garder ses ressources. On décida d’appeler cette nouvelle époque « l’ère 0 » parce que la vie sur Terre était née à nouveau.

VERSIÓN ESAPAÑOLA

1 "No importa cómo me llamen, soy Dios. Soy quién creó el mundo hace mucho tiempo. Éste ha conocido muchas crisis desde su creación pero siempre ha sobrevivido. Estamos en 3000 y voy a contaros la crisis más destructiva que ha conocido la Tierra, la que fue la última”

Hacía bueno aquella primera noche del año, un tiempo bastante raro para un invierno tan frío. Los invitados eran numerosos; los presidentes de cada continente, los famosos, los sabios, los periodistas... Todo el mundo se había reunido para tener la suerte de ver al presidente del mundo y a los cuatro jóvenes seleccionados para una misión de la más alta importancia.

Tras una hora de espera, el presidente del mundo llegó, se hizo el silencio. Entonces comenzó a hablar:

"Al amanecer de este nuevo siglo, sabéis que nuestros recursos de agua disminuyen de día en día. Así que es urgente reaccionar lo más rápido posible antes de que la Tierra se seque completamente. Por ello he decidido confiar una misión a los cuatro jóvenes más competentes de este mundo: encontrar agua lo antes posible. Estamos orgullosos de presentároslos en esta noche de año nuevo. ¡FELIZ AÑO 3000!”

Todo el mundo aplaudió, los cuatro jóvenes fueron presentados en una pantalla gigante:

APELLIDO: Albéric
NOMBRE: Marie
EDAD: 20 ans
NACIONALIDAD: Francesa (Ponts de Cé)
ESTATURA: 170 cm
PESO: 60 kg
DON: La inteligencia.
Marie Albéric es una joven francesa que, gracias a su talento e inteligencia prodigiosos, ha permitido a numerosos científicos hacer descubrimientos sobre la historia (antiguas religiones como el catolicismo), y las matemáticas (teorema de Albéric) Su inteligencia fuera de lo común le ha permitido estudiar en las mejores universidades de Francia desde la edad de 14 años. "No sirve de nada saber muchas cosas. Lo inteligente es saber usarlas" (Marie Albéric 01/01/3000)

APELLIDO: De Pablo
NOMBRE: Antonio
EDAD: 22 años
NACIONALIDAD: Español (Valladolid)
ESTATURA: 190 cm
PESO: 85 kg
DON: La fuerza.
"Antonio de Pablo es un joven español muy fuerte física y mentalemente. Ha conseguido para su país varias medallas de oro en los Juegos Olímpicos. Antonio no es sólo un atleta de alto nivel, sino que gracias a su carisma es el ídolo de las chicas españolas y aparece en todos los programas de televisión. Practica todos los deportes conocidos. "No entiendo el sentido de esta misión. Pero odio perder" (Antonio de Pablo 01/01/3000)
APELLIDO: Mayson
NOMBRE: Shirley
EDAD: 19 años
NACIONALIDAD: Estadounidense (Los Ángeles)
ESTATURA: 172 cm
PESO: 58 kg
DON: El valor.
Shirley Mayson es una joven americana, la benjamina de estos 4 prodigios. A pesar de su juventud, Shirley hace gala de un coraje impresionante y de una ambición de hierro Su sangre fría es una prueba de su madurez. Ha explorado el continente desparecido hace 800 años: Oceanía Allí ha encontrado 2 especies que nos eran desconocidas: el canguro y el koala. Ha dado 3 veces la vuelta al mundo. "El mundo se ha convertido en un basurero así que habrá que hacer limpieza" (Shirley Mayson 01/01/3000)

APELLIDO: Yamashita.
NOMBRE: Yuki
EDAD: 25 años
NACIONALIDAD: Japonés.
ESTATURA: 180 cm PESO: 80 KG
DON: La sabiduría.
Yuki Yamashita es un jouven japonés. El mayor de los 4 jóvenes seleccionados y, por lo tanto, el más maduro y el más sabio. Con sus palabras de una gran belleza pone verdes de envidia a los más grandes poetas del mundo. Su sabiduría es tan grande que ha conseguido apaciguar los conflictos de Oriente Medio que hacían estragos desde hacía cientos de años, con su famoso discurso del 27 de marzo de 2998. Ha sido elegido el hombre filosófico del Japón"El estado actual del mundo no es culpa de nadie... es el resultado de lo que todo el mundo ha hecho desde su creación" (Yuki Yamashita 01/01/3000)

La pantalla se apagó. Los cuatro jóvenes entraron en la sala. Se situaron delante del público. ¿Estarían a la altura de la misión que se les había confiado? Ahora que el agua se hacía cada vez más escasa, ¿dónde podrían encontrar más? Tales eran las preguntas del público. Pero estas cuatro personas estaban muy seguras de sí mismas. ¿No eran acaso las mejores del mundo? La velada continuó, los cuatro jóvenes comenzaron a conocerse. Como el inglés era un idioma obligatorio para todos los países, la comunicación no era complicada.

De repente, los altavoces resonaron. Era un mensaje del presidente del mundo:

"Acaban de darme una noticia muy importante: la escasa agua que quedaba en el Mediterráneo ha desaparecido completamente! Es ya el tercer mar en desaparecer, después del mar Negro y el mar del Japón... Al oír estas palabras, Yuki Yamashita se sobresaltó. La desaparición de ese mar, 50 años antes, había creado muchos problemas en su país."

El presidente continuó:

"Pido a Marie, Antonio, Yuki y Shirley que se reúnan inmediatamente en mi oficina. ¡Vuestra misión comienza ahora!"

2 Los cuatro se reunieron pues en la oficina del presidente. Llegaron a la conclusión de que lo mejor era comenzar estudiando y analizando cada uno de los continentes existentes. Así se los repartieron:Marie analizó el continente europeo, lo que no le resultó difícil gracias a su gran sabiduría y entusiasmo por aprender. Antonio estudió el continente africano: era un joven muy fuerte física y mentalmente, lo cual le ayudaba para afrontar las duras condiciones de la zona. Shirley se decantó por América ya que era "su" continente y lo conocía como la palma de su mano. A Yuki le tocaron dos, Asia y Oceanía, porque era el mayor de todos.
Se pusieron manos a la obra y al cabo de un mes convocaron a los representantes de cada país del mundo a una videoconferencia desde Londres. Yuki habló en nombre de todos:-"Señores, después de todos estos días buscando por los cinco continentes, preguntando a todos los especialistas, e indagando en las aldeas más recónditas del planeta, tenemos que confesar que no sabemos dónde podemos encontrar más agua. Creemos que la solución sólo puede venir de nosotros mismos: EL AGUA SE ACABA SI NOSOTROS QUEREMOS QUE SE ACABE"Todos los asistentes a la reunión se quedaron consternados. Alguna vez habían creído que aquellos portentosos chicos iban a dar con la solución mágica pero finalmente tenían que rendirse a la evidencia: tal solución mágica no existía.Al notar la decepción de los dirigentes del planeta, los chicos se miraron unos a otros. Antonio dijo:-"Hay que ponerse a trabajar, no disponemos de mucho tiempo"-"¡Eso es, tenemos que organizarnos e inventar algún sistema para poder medir el agua que gasta cada familia del planeta! ¡¡¡Y tenemos que hacerlo ya!!!, gritó Shirley.-"Pero, ¿de qué nos va a servir saber lo que gastan si no podemos hacer nada", dijo Marie.Yuki, que cada vez estaba más convencido de que no había otra solución, dijo, muy animado:-"¡Pues, muy sencillo, cuando una familia sobrepase el límite, le cortamos el agua!-"Pero, ¿cómo vamos a hacer eso?, preguntó Marie.Antonio, que estaba muy atento y pensativo, exclamó:-"Todo es cuestión de fuerza de voluntad. Si queremos podemos. En principio, lo que podemos hacer es que en cada ciudad haya una gran oficina, en la que se controle todo esto y cuando se gaste más de lo necesario se cortará el agua"-"La idea es fantástica pero sigo sin saber cómo vamos a conseguirlo", dijo Marie.Entonces el presidente del mundo tomó la palabra...

3 El presidente dijo:

“Habéis trabajado bien y yo también pienso que es nuestra única solución. Aunque sea radical, no tenemos elección. El futuro de nuestro planeta depende de ella…”
En las horas siguientes, todos los continentes votaron la ley. Nuestros cuatro jóvenes habían cumplido con su misión.
Sin embargo, un mes más tarde, delante del edificio se había congregado una gran muchedumbre que reclamaba la anulación de la ley. Una población acostumbrada a derrochar el agua no lograba cumplir con las restricciones. Por eso mismo, el gobierno había instaurado el pago de tasas muy elevadas para los que sobrepasaban la cuota autorizada de agua, pudiendo ir incluso a la cárcel. Muchas familias se encontraron llenas de deudas y la Tierra conoció la crisis económica más grave de la historia. Las consecuencias sobrepasaron incluso a las de la crisis del siglo XXI porque esta vez no había ni un “Yes, we can” ni un Barack Obama. Desde hacía más de una semana todas las industrias del mundo estaban paralizadas por la huelga. Las manifestaciones eran cada vez más numerosas y violentas. En las paredes aparecían pintadas que decían: “Antes el agua no tenía precio. Hoy se paga. Y mañana, ¿se pagará también el aire que respiramos”
Los cuatro jóvenes fueron convocados de urgencia. La reunión tuvo lugar en casa de Yuki, en donde conocieron a su joven esposa Saori. La alegría del encuentro duró poco: era evidente que algo iba mal entre Antonio y María. Para relajar el ambiente, Yuki trató de comenzar la conversación:
“¿Y qué, cómo os ha ido este último mes?”
“Yo he ganado los Juegos Olímpicos de invierno, en fin, nada del otro mundo”, dijo Antonio.
“Yo soy la nueva presidenta de UNICEF, ¿y tú?”, pregunto Shirley.
“Pues, como bien sabéis, me he casado. ¿Y tú, María?
“Nada interesante”, masculló ella.
“¿Y si te digo que a mí si me interesa?”, bromeó Yuki.
Ella esbozó una vaga sonrisa y cambió de conversación:
“Deberíamos concentrarnos en lo esencial: nuestro fracaso”
“Cierto, si volvemos a fracasar, mi imagen se verá afectada para siempre”, dijo Antonio.
“TU imagen, dijo María indignada, ¡eres el hombre más egoísta de todo el planeta!”
“Qué tontería, tú no conoces todo el planeta…”
“1/1, empate, dijo Shirley, aunque María te saque una amplia ventaja en el campo de la inteligencia”
“No es que ella sea inteligente, es que vosotros sois todos estúpidos”, replicó Antonio.
“2/1”, bromeó Yuki.
“Tú vives en tu mundo, del que nosotros no formamos parte. Pero yo prefiero el mío. ¡Estás tan centrado en ti que no te das cuenta de que el mundo en el que vivimos se está destruyendo. Mira a tu alrededor, ¡no estás solo!”, gritó María fuera de sí.
“No vivimos en un mundo feliz…”
“¡Ah, sí! Olvidaba que para ti la felicidad de unos es la desgracia de otros. Miras hacia delante para no ver a los que vas atropellando”
Se levantó de un salto y se fue. Yuki y Shirley se volvieron desconcertados hacia al que había echado la tarde a perder.
-“¿Puedes explicarnos lo que acaba de pasar?”, preguntó enfadada Shirley.
- “Cuando terminó la última conferencia con los representantes del mundo, habíamos decidido separarnos y continuar nuestras vidas cada uno por su lado. Pero María y yo no estábamos de acuerdo. Así que pasamos las vacaciones juntos. Y lo que tenía que pasar pasó.
- “¿Y qué más?”, insistió Yuki.
- “Ella se enteró de una supuesta relación mía con una modelo española”
- “¿Por qué no desmentiste ese rumor?”
- “Al principio no quise parar esa relación mediática para no dañar mi imagen. Pero ahora me doy cuenta de lo que he perdido es mucho más importante. No me imagino mi vida sin ella.
- “Sin embargo eso es precisamente lo que estás haciendo”, masculló Yuki.
- “¡Vete a buscarla!”, gritó Shirley.
El grito hizo reaccionar a Antonio. Se levantó de un salto, corrió hacia la puerta y salió a la calle. Atravesó todo Tokio para encontrarla, pero fue en vano. En el camino de regreso vio a un grupo de hombres atacando a una joven indefensa. Sin dudarlo ni un segundo, Antonio se lanzó a salvarla. Con sus técnicas de artes marciales, venció a uno de ellos y los otros huyeron. Cuando se inclinó para ayudar a levantarse a la joven, se dio cuenta de que estaba inconsciente… y cuando vio su cara, reconoció a la que había estado buscando toda la tarde.
Cogió a maría en sus brazos y corrió hacia el hospital más próximo. Cuando llegó, le dijeron que no podían atender a más pacientes a causa de las restricciones de agua. Entonces la llevó a la habitación de su hotel y la acostó en su cama. María se pasó durmiendo varias horas. Cuando se despertó, miró la hora y dijo:
- “Son las 5 de la mañana, Antonio, deberías dormir”
- “¿Cómo se te ocurrió irte así en plena noche? Menos mal que te he encontrado. Imagina lo que habría podido pasarte”, contestó Antonio indignado.
- “¿Estabas preocupado?
- “No”
La cara de María se crispó al oír la respuesta negativa.
- “No, mucho peor, creí que iba a morir con la idea de perderte una vez más”
- “Me cuesta creerte”
- “María, todo el mundo me decía que el amor es un regalo del cielo y yo no quería creerles pero es verdad. Acabo de pasar todas estas horas pensando que iba a perder el mío. Y me he dado cuenta de que cambiaría todo lo que poseo, daría todo lo que tengo para no perderte…”
Al oír estas palabras, ella se echó en sus brazos.
Una vez resuelto el conflicto entre los enamorados, nuestros cuatro jóvenes iban a poder centrarse en el trabajo.
Al día siguiente habían retomado la investigación. María en su laboratorio, Yuki en sus libros y Shirley sobre el terreno. En cuanto a Antonio, se encargaba de situaciones urgentes como el cierre de los hospitales. Comenzaban a desesperar cuando María recibió una llamada telefónica de uno de sus amigos que vivían en la India. Este le contó que su investigación había acabado por fin: había conseguido el modo de clonar moléculas de agua.
Había que comunicárselo rápidamente al gobierno.

4 Acudieron rápidamente a la India esperanzados. Pero lo que encontraron, a pesar de ser un gran descubrimiento, no les sirvió de gran ayuda, dado que el sistema de clonación era demasiado lento y enormemente caro. Además, en un análisis posterior, María se percató de que el agua que estaba siendo clonada no era lo suficientemente pura como para ser consumida sin peligro. No quedaba más remedio que encontrar otra solución. Y la situación estaba empezado a ser dramática ya que el único mar que quedaba en la Tierra iba a desaparecer en cuestión de meses. Ya no se trataba, pues, de racionalizar el consumo de agua, de cobrala más cara o de multar a la gente. Todo eso ya no tenía sentido: el agua estaba desapareciendo por completo. Ni la inteligencia de María, ni la fuerza de Antonio, ni el valor de Shirley, ni la sabiduría de Yuki coneguirían detener la gran catástrofe mundial que se acercaba.
En poco tiempo, la vegetación desapareció, la Tierra se convirtió poco a poco en un desierto, las temperaturas eran extremas. Todos los avances conseguidos hasta el momento, equipos electrónicos, satélites, fábricas... no servían para nada. Todo volvía a los orígenes más primitivos.
Y fue en ese momento cuando se agudizó más el ingenio. María se dio cuenta de que en el interior de la terra quedaban raíces, por lo que los cuatro jóvenes pensaron que tal vez a niveles profundos, tan profundos que nadie había buscado todavía, podían quedar acuíferos. Transmitieron la idea de boca en boca para que, a su vez, más personas en distintos lugares hicieran lo mismo que ellos. Fue entonces, en el momento más crítico, cuando ya casi no quedaban esperanzas de supervivencia para la vida, cuando un equipo de buscadores de agua, en el valle más remoto del norte de China, encontró indicios de humedad en lo más profundo de una enorme cueva. En aqul lugar se centraron todos los esfuerzos de los científicos con el fin de llegar a encontrar el preciado recurso. Y, efectivamente, después de excavar durante meses, localizaron por fin grandes lagos, por debajo de los acuíferos ya consumidos hacía tiempo. Y descubrieron que había inmensas reservas de agua a kilómetros de profundidad. La vida sobre la Tierra estaba salvada.
A partir de entonces la labor fue titánica. Tuvieron que comenzar a construir las nuevas ciudades del futuro en el interior de la Tierra. Aprendieron a utilizar los recursos naturales, dirigiron la luz solar al interior de las cuevas, construyeron complejos sistemas de ventilación a base de energía eólica. Transcurrido un año, la humanidad comenzó a tener esperanzas de sobrevivir, y se dieron cuenta de que los inteligentes no habían sido ellos, sino la Tierra que había guardado sus recursos en su interior. Decidieron llamar a la nueva época "Era 0" porque la vida en la Tierra había renacido.

samedi 28 novembre 2009

2. Sauver l'eau /Salvar el agua Version française / versión francesa


de Charlotte Alleau, Aurélie Boucher, Elise Rouillé et Miriam Idrisi Cao


Il était une fois une jeune fille nommée Nina. Celle-ci vivait avec son père dans la région des grands lacs. Sa mère était décédée il y a déjà de nombreuses années, emportée par la maladie. Nina avait grandi avec son père dans une petite cabane de pêche en face d’un lac qu’elle aimait particulièrement. Elle adorait l’eau, elle passait des heures dans sa barque. Elle aimait le calme qui y régnait : écouter le bruit des vagues et le clapotis de l’eau la rassurait.Nina allait sur ses 16 ans, elle avait grandi et était maintenant d’une grande beauté. Ses magnifiques cheveux d’ébène retombaient gracieusement sur son visage enfantin. Son père quant à lui, vieillissait : il avait le visage marqué par la fatigue et le travail. En effet, chaque jour il se levait à l’aube pour aller sur le lac et ramener de quoi les nourrir. Sans ce lac, ils ne pouvaient survivre.

Un matin alors que son père était parti, Nina décida d’emprunter le chemin du bord du lac pour aller rendre visite à son amie Loue. Elle marchait sur ce sentier qu’elle connaissait par cœur. Le temps semblait arrêté, le silence lui parut suspect, la forêt autour d’elle plus dense, la lumière plus sombre. Elle perçut un bruit, comme un sifflement. Nina s’approcha du lieu d’où venait la douce mélodie, tout semblait irréel. Elle poussa une branche et aperçut une jeune femme, Nina s’approcha pour mieux l’observer. Elle lui était inconnue, sa beauté rare la surprit. Sa peau était très pâle, d’une étrange beauté qui lui rappelait le bleu des yeux de la jeune femme. Elle ne semblait pas humaine, le moindre trait de son visage paraissait tout droit sortit d’un rêve. Elle ne pouvait être qu’une naïade.
Nina en avait entendu parler dans des légendes mais elle ne croyait pas en leur existence jusqu’à aujourd’hui. Mais perdue dans ses pensées, Nina n’avait pas remarqué que la jeune femme avait disparu. Soudain elle sentit une main se poser sur son épaule, une vague de peur traversa tout son corps.
« - Alors on m’observe ? Si tu veux le savoir, je m’appelle Aqua, je t’attendais. »Nina était terrifiée et en même temps fascinée.« - Oui, je t’attendais, j’ai besoin de ton aide, j’ai besoin que tu fasses trois choses pour moi. En échange de tes services je t’offrirai ce dont tu rêves le plus, mais donne-moi ta réponse rapidement, je n’ai pas beaucoup de temps. »Nina était perdue, tout allait trop vite, que lui arrivait-il ?
« - Mais pourquoi moi ? Vous ne pouvez pas vous en occuper seule ?- Non, car on veut m’empêcher d’obtenir ce que je veux. En effet un homme nommé Alan, me détenait prisonnière. Je me suis échappée et il veut à tout prix me retrouver.- Pourquoi ? Et que voulez-vous faire ?- Je veux l’empêcher de détruire ces lacs et maintenant que je suis libre je suis un danger pour lui… »


2
Détruire les lacs ? Leurs lacs. Cette idée était difficilement acceptable. Les lacs étaient pour elle la mère qui lui avait tant fait défaut. Elle s’endormait la nuit avec les murmures que produisait le vent sous le reflet de la lune ; dans ses eaux elle avait partagé de longues heures de jeu. Non, les lacs ne pouvaient pas disparaître.
Que veux-tu que je fasse ? –demanda d’une voix tremblante. Les doux doigts de la naïade s’approchèrent de Nina jusqu’à s’emmêler avec douceur dans ses cheveux. Sa peau pâle semblait presque briller à côté des cheveux d’ébène de Nina.
J’ai besoin de ton corps – répondit la naïade dans un léger murmure. Nina apeurée fit quelques pas en arrière. « Si tu me le confies pendant le temps nécessaire, je ne serai pas vulnérable face à Alan et je pourrai le vaincre ».
« Mais…mais, qui est Alan ?demanda Nina en essayant de trouver un sens à tout de qu’elle entendait.
« Alan, c’est l’esprit du feu comme moi je suis l’esprit de l’eau. Il est devenu ambitieux et veut mettre à sa botte tout ce qui l’entoure. Il a décidé de détruire tous les esprits de la contrée et il a déjà vaincu le vent, c’est pourquoi il fait de plus en plus chaud. Si je ne l’arrête pas il me détruira moi aussi et les lacs qui donnaient de l’eau à l’esprit de la terre s’assècheront. Alan triomphera et laissera ces terres ravagées et sèches comme le désert. La voix mélodieuse de la naïade était (teintée)embrumée d’un souci et d’une angoisse presque palpables.
-"Je ne comprends pas ce que mon corps peut faire"-, demanda Nina.
-"Si j’entre dans ton corps, Alan ne me trouvera pas, il ne pourra pas me détruire et je pourrai aller chercher son âme pour reconstituer la partie qui a été abîmée.
Tout était trop étrange et compliqué, Nina ne comprenait pratiquement rien de ce que la naïade lui disait. Lorsqu’elle vit son expression, elle continua. « Nous les esprits nous avons tous l’âme cachée dans un lieu secret. Quand nous ne savons plus où elle a été cachée, celle-ci commence à s’abîmer de sorte que l’esprit qui la possédait devient méchant, car quelque part son âme devient noire. Je sais où est l’âme d’Alan et c’est pour cela qu’il me retenait prisonnière, parce qu’il sait que je souhaite le sauver de cette noirceur que lui maintenant ne comprend pas. Si nous ne la lavons pas il arrivera un moment où le processus sera irrépressible et Alan fera bien plus qu'assécher ces lacs".
Nina respira profondément avant de répondre.
-"Je te laisserai mon corps. Comment faisons-nous (allons-nous faire)?"
La première chose que tu dois faire c’est te rendre au lac dans deux nuits quand la lune sera pleine. Quand la lune se reflétera entièrement dans les eaux, tu t’y submergeras tout entière. C’est à ce moment que je pourrai entrer dans ton corps.
Dans un soupir, la belle naïade acheva sa phrase et s’évapora, laissant une traînée qui se dissipa dans le lac.


3

… Nina se retrouva seule face à elle-même, avait-elle rêvé ? Ce qui venait de se passer était-ce réel ? Elle regarda autour d’elle : tout lui semblait familier ; pas de trace de la naïade ni de leur conversation… Nina commençait à peine a reprendre ses esprit, mais qu’avait-elle fait? Donner son corps à une naïade, dont elle ne connaissait même pas l’existence il y avait à peine une journée! Avait-elle raison de lui faire confiance ? Retrouverait-elle son corps ?
Nina se rendit compte que la nuit était tombée. Le temps était passé tellement rapidement! Combien de temps était-elle donc restée avec cette naïade ? Son père devait s’inquiéter ; elle n’était pas rentrée pour le repas et d’habitude, elle ne s’attardait jamais aussi tard dans la soirée ; les bois étaient dangereux la nuit, personne n’osait y aller à cette heure tardive.
Nina se mit à courir vers sa maison. Elle ne savait pas pourquoi elle ne pouvait s’empêcher de courir; elle ne sentait plus ses jambes et seule l’envie de partir de cet endroit la guidait. Elle était affolée; de nombreuses questions se bousculaient sa tête : pourquoi elle ? Qu’avait-elle de mieux que les autres ? A seulement 16 ans, elle ne se sentait pas capable de sauver ces lacs… Des larmes commençaient à couler de ses yeux, elles glissaient sur sa peau douce et lisse pour s’écraser sur le sol froid et noir de la forêt. Mais enfin, elle aperçut au loin les premières lueurs de son village. Ces lumières lui semblèrent alors tellement rassurantes ! Elle se retrouva face à sa maison, à bout de souffle mais ses larmes commencèrent enfin à s’arrêter. Elle monta les quelques marches pour entrer retrouver son père. Il était assis à la table, les traits tirés et semblait tellement angoissé ! Elle pouvait le comprendre…
- « Papa je suis là… »
Celui-ci tourna la tête immédiatement dans sa direction et dans un mouvement brusque, il se leva et la serra dans ses bras. Enfin elle se sentait rassurée… Son père commença alors à la questionner
- « Mais où étais tu ? Je suis rentré et tu n’étais pas là, que faisais tu dehors à cette heure-ci ? Je me suis inquiété pour toi ! Ne me refais jamais ça … !»
Nina se savait quoi répondre, elle ne pouvait pas lui dire la vérité et de toute façon il ne la croirait pas. Elle-même avait du mal à faire face à cette situation. Son père attendait toujours la réponse. Elle se dépêcha de trouver un mensonge à lui dire ; elle n’aimait pas lui mentir …
- « Excuse-moi, papa, je me suis endormie cet après-midi près du lac et je ne me suis pas rendu compte qu’il était si tard, ne t’inquiète pas je vais bien »
Elle s’empressa de monter dan sa chambre sans manger. Elle était épuisée et les paroles de la naïade lui revenaient sans cesse, « Tu dois te rendre aux lacs dans deux nuits quand la lune sera pleine… » Elle n’avait pas le choix, elle lui avait donné sa parole, elle ne devait pas reculer, les lacs devaient être sauvés.
La nuit avait été agitée, comme la suivante d’ailleurs. Nina avait réfléchi pendant ces deux jours. Elle s’était éloignée de son père pour pouvoir avoir les idées plus claires. A la fin de la deuxième journée, Nina avait fait son choix : elle irait ce soir au lac et donnerait son corps pour protéger ce bien qu’elle chérissait tant. Ces deux jours l’avaient rendue sûre d’elle ; elle était prête pour cette longue aventure même si elle ne savait pas où tout cela la mènerait.
Après avoir mangé rapidement le repas que son père lui avait préparé, Nina alla dans sa chambre pour finir de se préparer. L’angoisse commençait à l’envahir ; elle ne devait surtout pas paniquer ! Elle attendit dans le noir que son père aille se coucher. Les minutes paraissaient des heures, mais Nina ne flancha pas. Enfin le calme régna dans la demeure : plus un bruit, seule la fine brise du vent dans les feuilles se faisait entendre. Nina sortit aussi vite et aussi silencieusement qu’elle le put. Elle était enfin dehors. Les lacs n’étaient plus qu’à quelques mètres, mais par peur de se faire voir, elle s’éloigna du village. Le moment était arrivé ; elle se trouvait les pieds au bord des flots qui clapotaient sur le rivage. La lune était ronde, toute la plaine des lacs était éclairée ; la vue était splendide. Nina ne regrettait pas son choix ; pour rien au monde elle ne voulait perdre tout ceci. Il était l’heure. Nina posa ses affaires sur la rive, enleva son manteau et commença à pénétrer dans l’eau…


4

Nina hésita un moment avant de continuer et dans la nuit, elle cria ces mots destinés à la nymphe :
- « Tu m’avais dit qu’en échange de mon aide, tu me donnerais ce que je désirais le plus au monde et la seule chose que je te demande c’est que tu fasses tout ce qui est en ton pouvoir pour sauver les lacs ! »
Sans réfléchir davantage, elle continua son chemin. L’eau ne tarda pas à lui geler les os ; elle avait l’impression que ses vêtements lui collaient à la peau et il lui fallut beaucoup de courage pour plonger sa tête dans l’eau.
-« Il n’y a pas de temps à perdre ! »
Ces mots résonnèrent dans sa tête comme un cri ; elle sentit que quelque-chose la tirait vers les profondeurs du lac et elle commença à ne plus pouvoir respirer. Dans un mouvement désespéré, Nina essaya de sortir de l’eau mais perdit rapidement connaissance.
La nymphe sortit du lac d’un pas hésitant, s’accorda un instant pour se retrouver dans ce corps qui n’était pas le sien. Pour la première fois, elle sentit le froid ; son corps mouillé se mit à trembler et devant cette réaction qu’elle n’avait jamais eue jusqu’à présent, elle prit peur mais elle ne voulut pas y accorder de l’importance. Elle ne devait pas laisser à Alan le temps de la découvrir. Nina courut à travers le bois avec une agilité qu’elle n’avait jamais connu dans son propre corps. A son passage, les arbres bougèrent d’une façon inquiétante, et rapidement, un ombre se mit à courir à ses côtés.
-« Jamais tu n’y arriveras à ce rythme ! »
Aqua ne tarda pas à reconnaître l’esprit de la terre qui la suivait dans sa course.-« Je ne veux pas que tu te mêles de ça, je dois le faire toute seule.
-« Juste une petite aide ! »
Aux alentours, les branches des arbres commencèrent à prendre vie ; ils tissèrent leurs branches entre elles et en même temps, une masse de boue les enveloppa, formant le corps d’un grand cheval. Une multitude de feuilles qui, peu de temps auparavant, étaient éparpillées sur le sol, volèrent vers l’animal, le couvrant en essayant d’imiter sa peau.
-« Monte. »
Entre les arbres, Aqua vit les yeux marron de l’esprit de la terre et leur sourit. D’un saut, elle monta sur le cheval et au moment où elle s’assit sur sa croupe, celui-ci prit vie et se mit à galoper.
La rapidité surnaturelle du cheval ne tarda pas à l’emmener où elle voulait. Aqua descendit du cheval ; le corps de Nina mit du temps à réagir et à se mettre en marche car le voyage l’avait fatigué.
Là, dans la forêt, au milieu des arbres, il y avait une grotte dont l’entrée avait été cachée par une lourde pierre. Elle y appuya ses mains, essayant de la bouger mais elle ne bougea pas d’un millimètre. Le cheval, qui était resté derrière elle, hennit et aussitôt, la pierre brilla un court instant et se déplaça, ouvrant un espace suffisant pour qu’Aqua puisse passer.- « Encore une fois, merci » murmura-t-elle.
Elle pénétra dans la grotte ; ses yeux mirent un moment à s’habituer à l’obscurité. Elle marcha, se laissant guidée par ses mains qui longeaient les parois humides. Seul le bruit des gouttes qui tombaient pouvaient être perçu à l’intérieur. Après avoir traversé ce passage étroit, elle arriva dans une zone plus vaste, couverte d’une lagune légèrement éclairée par un rayon de lumière qui s’infiltrait par une fissure. Elle respira profondément ; elle savait que dès qu’elle toucherait l’âme d’Alan, il le sentirait et viendrait la chercher. Elle chassa cette idée et commença à s’enfoncer dans les eaux du lac jusqu’à ce que l’eau lui arrive au cou ; un pas de plus et elle n’aurait plus pied. Il ne lui restait pas beaucoup de temps pour atteindre l’âme d’Alan et ce nouveau corps ne résisterait pas longtemps sans respirer. Elle ferma les yeux et s’immergea.
Joel, le père de Nina, se réveilla en sursaut en entendant des coups. Il se leva de son lit et se pencha à la fenêtre. Dehors, une forte tempête se préparait et dans le ciel sombre de la nuit, de grosses masses de nuages s’accumulaient et couvraient entièrement la l’éclat de la lune. Il décida d’aller voir comment allait Nina. Habituellement, elle n’aimait pas beaucoup les orages. Il ouvrit sa porte avec précaution et son cœur s’arrêta un instant en découvrant que sa fille n’était pas dans son lit.
-« Nina ! »,-cria-t-il., mais il n’obtint pas de réponse.
Il se pencha à nouveau à la fenêtre et se rendit compte que les coups qu’il avait entendus provenaient de la porte de la grille. Pourtant, il était sûr de l’avoir fermer. Poussé par son instinct qui lui disait que Nina était allée au lac, il sortit à toute vitesse dans la rue. Ses dernières craintes se précisèrent quand, en arrivait au bord du lac, il vit tous les habits de Nina éparpillés sur le sol. Les eaux du lac étaient déchaînées et la pluie lui fouettait durement le visage. Mais il n’y fit pas attention ; il détacha sa petite barque et commença à ramer sur le lac. Il criait en appelant sa fille mais la tempête emportait ses cris.
-« Tu pensais qu’en te cachant dans le corps d’une jeune fille tu parviendrais à m’échapper ! Aujourd’hui, ce sera ta fin. Aqua n’écoutait pas les paroles de cet être obscur qui se dressait en face d’elle. Elle essayait seulement de le faire réagir.
-« Alan, tu dois seulement te souvenir »
Aqua montrait à Alan une petite boule de feu d’un noir sombre en suspension à quelques centimètres de ses mains.
- Je l’ai gardée ici, pour toi, car nous l’avions décidé ainsi. Si tu la gardes, nous pourrons rester ensemble pour toujours, m’avais-tu dit. Alan, nous nous aimions. Mais toi, tu nous as oubliés et tu as changé. Si tu pouvais te souvenir, tout pourrait redevenir comme avant.
D’un air menaçant, il s’approcha d’elle. Dans les yeux de Nina se reflétaient le visage sombre d’Alan et sa chevelure qui, telle des flammes, ondulait d’une manière inquiétante.Il mit ensuite ses mains autour de son cou et Aqua commença à avoir la sensation que sa peau lui brûlait.
-« C’est ton âme, nous l’avions mise ensemble ici même. »
Pendant un instant, la pression de la main d’Alan se fit moins forte et la nymphe remarqua avec émotion comment la boule de feu changeait peu à peu de couleur, devenant de plus en claire.
-« Toi et moi, l’eau et le feu, nous nous sommes juré que nous nous aimerions et que nous arrêterions de nous affronter. ¿Tu t’en souviens ?
Alan chercha la nymphe dans les yeux de cette jeune-fille et il la trouva. Il descendit la main qui lui serrait le cou et les larmes commencèrent à couler sur le visage de l’esprit du feu ; lentement, ils se rapprochèrent jusqu’à ce que leurs lèvres s’effleurent avec douceur.
-« Nina. »
Dans sa petite barque, Joel pleurait et criait mais il ne s’avouait pas vaincu. La tempête forcit et le jour commença à se lever. Les premiers rayons du soleil illuminèrent quelque-chose sur l’eau. Avec rapidité, Joel rama jusqu’à s’en approcher.
- « Nina, ma Nina ! »
Il sortit de l’eau le corps inconscient de sa fille et le hissa dans sa barque.
-« Allez, respire, Nina ! »
Il essaya de faire tout ce qu’ on lui avait enseigné pour réanimer sa fille mais elle ne réagit pas. Vaincu, il se laissa tombé sur le corps de sa fille et sanglota comme si lui aussi se mourait à l’intérieur. Soudain, Nina commença à tousser intensément et en même temps, elle rejeta l’eau qu’elle avait avalée.
- « Papa, demanda-t-elle d’une voix rauque.
-« Nina, mon dieu, est-ce que ça va ?
Joel la serra dans ses bras avec force.
- « Mais, que t’est-il arrivé, ma chérie ? Qu’est-ce qui t’est passé par la tête pour aller au lac avec cette tempête ? »
-Les yeux interrogateurs de son père l’observaient et en même temps, ils semblaient heureux de la voir saine et sauve. Elle fronça les sourcils ; elle avait très mal à la tête mais ces questions n’avaient pas de réponses, ni pour le père ni pour elle.
« Je t’assure, Papa, j’en sais rien…..

2. Salvar el agua /Sauver l'eau Versión española

de Charlotte Alleau, Aurélie Boucher, Elise Rouillé et Miriam Idrisi Cao

Érase una vez una muchacha llamada Nina que vivía con su padre en la región de los grandes lagos. Su madre había fallecido hacía ya bastantes años, a causa de una grave enfermedad. Nina creció con su padre en una pequeña cabaña de pesca frente a un lago que a ella le gustaba particularmente. Nina adoraba el agua, pasaba horas en su barca. Le encantaba la calma que allí reinaba: escuchar el ruido de las olas y el salpicar del agua le confortaba. Nina tenía ya dieciséis años y se había convertido en una joven muy hermosa. Sus cabellos negros como el ébano caían graciosamente sobre su rostro infantil. En su padre, en cambio, se notaban cada vez más los años y sus facciones se iban marcando por el cansancio del duro trabajo. Se levantaba todos los días al alba para ir al lago y poder llevar algo a casa con lo que poder alimentarse. Sin el lago, no podrían sobrevivir.

Una mañana cuando su padre ya se había ido, Nina decidió tomar el camino del borde del lago para ir a ver a su amiga Loue. Caminaba por el sendero que conocía como la palma de su mano. El tiempo parecía detenido. El profundo silencio le pareció sospechoso, el bosque a su alrededor más denso y la luz más sombría. Escuchó un ruido, como un leve silbido. Nina se acercó al lugar de donde procedía aquella dulce melodía, todo parecía irreal. Movió una rama que le impedía ver y descubrió a una joven. Se aproximó unos pasos para ver mejor. No la conocía y jamás había visto algo semejante. Su extraña belleza la sorprendió. Su piel era pálida, de una extraordinaria belleza que recordaba el azul de los ojos de la joven. No parecía humana, cada facción de su rostro parecía directamente sacada de un sueño. No podía ser otra cosa que una ninfa.
Nina había oído hablar sobre las ninfas en las leyendas pero nunca había creído en ellas hasta hoy. Perdida en esos pensamientos, no se dio cuenta de que la joven había desaparecido. De pronto una mano se posó en su hombro, provocando que una ola de miedo la recorriera el cuerpo.
-“¿Me observabas? Si quieres saberlo, mi nombre es Aqua. Te esperaba…”- El terror y la fascinación se peleaban en el interior de Nina.
–“…Si, te estaba esperando, te necesito, necesito que me ayudes en tres cosas. A cambio de tu ayuda te daré lo que más desees. Pero respóndeme rápido, no tengo mucho tiempo.”Nina estaba perdida, todo iba demasiado rápido. ¿Qué la estaba pasando?

“-Pero, ¿Por qué yo? ¿No puedes hacerlo tú sola?”“-No, yo sola no puedo. Me quieren impedir realizar lo que quiero. Un hombre llamado Alan, me tenía prisionera y he logrado escapar, pero él me quiere encontrarme de nuevo lo antes posible.“-¿Por qué? ¿Qué quieres hacer?”“-Quiero impedir que destruya los lagos y ahora que estoy libre soy una amenaza para su propósito…”

2
¿Destruir los lagos? ¿Sus lagos? Aquella idea era difícil de asimilar. Los lagos eran para ella como la madre que tanto le había faltado. Con sus susurros, causados por el viento y la luna reflejada en ellos, se dormía por las noches, con sus aguas había compartido largas horas de juego. No, los lagos no podían desaparecer.
-“¿Qué quieres que haga?”-, preguntó con la voz temblorosa. Los dedos suaves de la ninfa se acercaron a Nina hasta enredarse en sus cabellos con dulzura. La piel pálida casi parecía brillar cerca del pelo ébano de ella.
-“Necesito tu cuerpo”-, respondió la ninfa en un leve susurro. Nina retrocedió unos pasos asustada. –“Si me lo entregas durante el tiempo necesario, no seré vulnerable a Alan y podré derrotarle”.-“Pero…pero, ¿quién es Alan?”-, preguntó Nina intentando encontrar un sentido a toda la información.-“Alan, es el espíritu del fuego al igual que yo lo soy del agua. Se ha vuelto ambicioso y quiere poseer bajo su mando todo lo que le rodea. Ha decidido destruir a todos los espíritus de la región y ya ha conseguido vencer al del viento por lo que el calor está aumentado. Si no le detengo me destruirá a mí también y los lagos que daban agua al espíritu de la tierra se secarán. Alan quedará vencedor dejando estas tierras desoladas y secas como un desierto”-. La melodiosa voz de la ninfa estaba bañada en una preocupación y una angustia casi palpable.-“No entiendo qué puede hacer mi cuerpo”-, preguntó Nina.-“Si yo entro en tu cuerpo Alan no me encontrará, no podrá destruirme y podré ir a buscar su alma para restaurar la parte dañada”-.
Todo era demasiado extraño y complicado Nina no entendía prácticamente nada de lo que la ninfa le estaba diciendo. Al ver su expresión, continuó. –“Todos los espíritus tenemos el alma escondida en un lugar secreto. Cuando olvidamos dónde la habíamos guardado, empieza a estropearse y hace que el espíritu que la poseía se vuelva malvado, debido a que en algún lugar su alma se va ennegreciendo. Yo sé donde está el alma de Alan y por eso me tenía prisionera, porque sabe que mi intención es salvarle de esa maldad que él ahora no comprende. Si no la limpiamos llegará un momento en que ese proceso se hará irrefrenable y Alan llegará mucho más lejos que secar estos lagos”.
Nina respiró hondo antes de contestar.-“Te dejaré mi cuerpo. ¿Cómo lo hacemos?”-“Lo primero que tienes que hacer es acudir al lago dentro de dos noches cuando la luna esté llena. Cuando la luna se refleje por del todo en las aguas sumérgete en ellas hasta quedar cubierta completamente. Entonces yo podré entrar en tu cuerpo”
Con un suspiro la bella ninfa terminó la frase y se evaporó dejando una estela que se deshizo en el lago.
3
Nina se quedó sola con la noche. ¿Había soñado? ¿Lo qué acababa de ocurrirle era real? Miró a su alrededor, ni rastro de la ninfa, ni de su conversación... Comenzó a recuperar el sentido de la realidad. ¿Qué había hecho? Darle su cuerpo a una ninfa de la cual no conocía su existencia apenas un día antes. ¿Tenía alguna razón para confiar en ella? ¿Recuperaría su cuerpo?Nina se dio cuenta de que había caído la noche, el tiempo había pasado increíblemente rápido. ¿Cuánto había estado con la ninfa? Su padre estaría preocupado, no había vuelto para comer y ella no solía demorarse mucho. Por las noches el bosque era peligroso y nadie se atrevía a adentrarse en él a esas horas.Nina echó a correr hacia su casa. Casi no sentía las piernas pero sólo el deseo de salir de aquel lugar la guiaba. Estaba asustada. Numerosas preguntas se agolpaban en su cabeza: ¿Por qué ella? ¿Qué la hacía mejor que cualquier otra persona? Solo tenía 16 años y desde luego no se sentía capaz de salvar los lagos. Las lágrimas comenzaron a caer, acariciaban su piel dulce y lisa y caían sobre el frío y oscuro suelo del bosque. Comenzó a vislumbrar las luces de su pueblo, esas luces que en esos momentos le resultaron tan reconfortantes. Llegó a la puerta de su casa prácticamente sin aliento. Sus lágrimas cesaron. Por fin estaba en casa.Su padre estaba sentado junto a la mesa, con un gesto de angustia en el rostro. Podía comprenderle…-Papá, estoy aquí.
Él giró inmediatamente la cabeza en su dirección. Con un movimiento brusco se levantó y la estrechó entre sus brazos. Por fin se sintió tranquila.Tras un breve silencio su padre comenzó a interrogarla.-¿Dónde has estado? Llegué a casa y no te encontré. ¿Qué hacías fuera a estas horas? He estado muy preocupado por ti. No vuelvas a hacerme esto.
Nina no supo que responder, de todas formas ella no podía explicarle la verdad, jamás la creería. Ni ella misma sabía como afrontar esta situación. Buscó rápidamente algo para explicarse, odiaba tener que mentirle.-Perdóname, papá, me quedé dormida esta tarde cerca del lago y cuando me quise dar cuenta ya se me había hecho muy tarde, no te preocupes estoy bien.No tardó en subir a su habitación sin cenar siquiera. Estaba agotada y las palabras de la ninfa sonaban en su cabeza sin cesar. “Lo primero que debes hacer es acudir al lago dentro de dos noches cuando la luna esté llena…” No tenía elección, le había dado su palabra, no debía echarse atrás, los lagos debían salvarse.La noche transcurrió agitada al igual que la siguiente. Nina había reflexionado durante estos dos días y había tomado una decisión: Iría al lago y le daría su cuerpo para proteger lo que tanto amaba.Estos dos días la habían vuelto segura de sí misma. No sabía a dónde le llevaría todo esto pero estaba preparada para la larga aventura. Podía sentir como la angustia la invadía pero no debía dejarse llevar por el pánico. Esperó a la oscuridad para que su padre se fuera a dormir. Los minutos parecían horas, pero Nina no vaciló.Finalmente la calma reinó en la casa, ni un ruido, sólo la fina brisa que movía las hojas de la calle rompía el silencio. Salió todo lo deprisa y silenciosa que pudo. Corrió hasta los lagos. El momento había llegado.Sintió el agua chapotear bajo sus pies, la luna lucía totalmente llena y toda la superficie del lago estaba iluminada , la vista era espléndida. Nina no se arrepentía de su decisión, por nada del mundo quería perder aquello. Era la hora, dejó sus cosas sobre la orilla, se quitó el abrigo y comenzó a penetrar en el agua.
4
Nina dudó un momento y antes de continuar, le gritó a la noche las palabras que iban dirigidas a la ninfa.
-¡Me dijiste que por ayudarte me darías aquello que más deseara y lo único que te pido es que hagas todo lo que puedas por salvar los lagos!
Sin pensarlo más siguió su camino. El agua no tardó en helarle los huesos, sintió como la ropa se pegaba a su piel, necesitó mucha fuerza de voluntad para hundir la cabeza.“¡No hay tiempo que perder!” Aquellas palabras resonaron en su mente como un grito, sintió que algo tiraba de ella hasta las profundidades del lago y comenzó a ahogarse. Nina se movió desesperada en un intento por salir del agua, pero pronto perdió el conocimiento.Salió del lago con paso vacilante, la ninfa se concedió un instante para reconocerse dentro de aquel cuerpo que no era el suyo. Por primera vez sintió frió, su cuerpo tembló al estar mojado y se asustó ante esa reacción ajena a todo lo que había podido experimentar. No quiso darle importancia. No debía darle tiempo a Alan a descubrirla. Corrió por el bosque con una agilidad que el cuerpo de Nina jamás habría podido concederle a su verdadera dueña. Los árboles se movieron inquietos a su paso, pronto una sombra comenzó a correr a su lado.-Nunca llegarás a ese ritmo.
Aqua no tardó en reconocer al espíritu de la tierra que se movía siguiéndola en su carrera.-No quiero que te metas en esto, debo hacerlo sola.-Sólo una pequeña ayuda.
Las ramas de los árboles cercanos comenzaron a cobrar vida entretejiéndose a la vez que una masa de barro subía por ellas dando lugar al cuerpo de un gran caballo. Multitud de hojas que momentos antes habían estado esparcidas por el suelo volaron hasta el animal cubriéndole tratando de simular su piel.-Monta en él.
Aqua sonrió a los ojos marrones del espíritu de la tierra que pudo ver entre los árboles. De un salto montó y en el momento en el que ella se sentó sobre su lomo cobró vida y comenzó a galopar.La rapidez sobrenatural del caballo no tardó en llevarla donde quería. Aqua bajó del caballo, el cuerpo de Nina tardó en responder y ponerse en marcha debido a que el viaje le había fatigado. Allí en medio del bosque, entre los árboles había una cueva cuya entrada había sido tapada por una pesada piedra. Apoyó las manos sobre ella tratando de moverla pero no cedió ni un milímetro. El caballo que permanecía a su espalda relinchó y la piedra brilló un leve instante y acto seguido se movió dejando espacio suficiente para que Aqua pudiese pasar.-Gracias una vez más, murmuró. Entró en la cueva, sus ojos tardaron un tiempo en acostumbrarse a la falta de luz. Caminó guiándose por sus manos que iban tocando las húmedas paredes. Solo el ruido de gotas que caían podía percibirse allí dentro. Tras caminar por el angosto pasadizo llegó a una zona más amplia cubierta por una laguna levemente iluminada por un rayo de luz que se colaba por una grieta. Respiró hondo, sabía que en cuanto tocase el alma de Alan este se daría cuenta y vendría a buscarla. No quiso pensarlo más y comenzó a caminar por el agua hasta que esta ya le cubría hasta el cuello, un paso más y no haría pie. No tenía mucho tiempo para alcanzar el alma, este nuevo cuerpo no podría aguantar mucho tiempo sin respirar. Cerró los ojos y se sumergió.
Joel, el padre de Nina, se despertó sobresaltado al escuchar golpes. Se levantó de la cama y se asomó por la ventana, fuera se estaba preparando una gran tormenta, en el cielo oscuro de la noche se acumulaban grandes masas de nubes que cubrían del todo el brillo de la luna. Decidió ir a ver como se encontraba Nina, por lo general, las tormentas no le gustaban mucho. Abrió la puerta de su habitación con cuidado y su corazón se detuvo por un momento al comprobar que su hija no estaba en la cama.-¡Nina!, gritó. No obtuvo respuesta. Se asomó una vez más a la ventana y comprobó que los golpes que había escuchado provenían de la puerta de la verja, que él estaba seguro que había dejado cerrada. Salió disparado a la calle siguiendo un impulso que le aseguraba que Nina había ido al lago. Lo último que deseó se cumplió en cuanto llegó a la orilla, todas las cosas de Nina esparcidas por el suelo. Las aguas del lago se movían furiosas y la lluvia le golpeaba la cara con intensidad, pero no le importó, desató su pequeña barca y comenzó a remar por el lago mientras los gritos llamando a su hija se los llevaba la tormenta.-Pensabas que escondiéndote en el cuerpo de una muchacha lograrías escapar de mí. Hoy será tu fin. Aqua no escuchaba las palabras de aquel ser oscuro que se erguía frente a ella. Solo trataba de hacerle reaccionar.-¡Alan, sólo tienes que recordar!
Suspendida a varios centímetros de sus manos, Aqua le mostraba a Alan una pequeña bola de fuego de un color negro oscuro.
-Yo la guardé aquí, para ti, porque así lo decidimos. Si tú la guardas podremos estar juntos siempre, me dijiste. Alan, nos amábamos. Pero tú te olvidaste de nosotros y cambiaste, si recuerdas todo podrá volver a ser como era antes.Amenazador se acercó a ella, en los ojos de Nina quedó reflejado el rostro sombrío de Alan marcado por una cabellera que semejaba llamaradas que se movían inquietas. Colocó las manos en torno a su cuello y Aqua comenzó a sentir como se le quemaba la piel.- Es tu alma, juntos la pusimos aquí.
Por un instante la presión de la mano de Alan fue menor y la ninfa comprobó conmovida como la bola de fuego iba cambiando de color tornándose cada vez más clara.
- Tu y yo, agua y fuego juramos que nos amaríamos y terminaríamos con el destino que nos enfrenta. ¿Te acuerdas?
Alan buscó a la ninfa en los ojos de aquella muchacha y la encontró. Bajó la mano con la que le apretaba el cuello y las lágrimas comenzaron a bajar por el rostro del espíritu del fuego y lentamente Aqua y él se acercaron hasta que sus labios se rozaron con dulzura.-¡Nina!
Joel lloraba y gritaba desde la pequeña barca, no pensaba rendirse. La tormenta arreció y la claridad de la mañana comenzó a asomar. Los primeros rayos de sol iluminaron algo en el agua. Joel remó con rapidez hasta acercarse.
- ¡Nina, mi niña!
Recogió del agua el cuerpo inconsciente de su hija y lo subió a la barca.
- ¡Vamos respira! ¡Nina!
Trató de hacer todo lo que alguna vez le habían enseñado para reanimar a su hija, pero ella no reaccionó. Derrotado se dejó caer sobre su cuerpo y sollozó sintiendo como él también se moría por dentro. De repente Nina comenzó a toser intensamente a la vez que expulsaba el agua que se había tragado.-¿Papá?,preguntó con la voz ronca.-¡Nina! ¡Dios mío, estás bien!
Joel la apretó con fuerza entre sus brazos.
- ¿Pero que te ha ocurrido mi vida? ¿Cómo se te ocurrió venir al lago con la tormenta que había?
Los ojos interrogantes de su padre la observaban al mismo tiempo felices por comprobar que se encontraba bien. Ella frunció el ceño, la cabeza le dolía intensamente, pero aquellas preguntas tenían tan pocas respuestas tanto para su padre como para ella.
-Realmente papá, no lo sé…

1. El señor nutria Monsieur Loutre Version espagnole Versión española

de Guillaume Gaudemer, Álvaro Ruiz y Saúl Contreras

El Sr. Nutrio vivía en el Loire con su comunidad de nutrias y poseía una pequeña parte de la ribera. Vivía pacíficamente en armonía con sus colegas piscívoros y sus días se sucedían en una lenta monotonía. Era una nutria muy respetable, al menos de día...Sí, porque, por la noche, el Sr. Nutrio se transformaba en: ¡Dark Nutria, la nutria de la sombra! Entonces hacía cumplir la ley sobre su territorio y no toleraba ningún desbordamiento. Todos le temían y sus músculos poderosos se reflejaban sobre las aguas tranquilas en el resplandor de los rayos de la luna. día, los humanos llegaron desde la ciudad, con idea de construir una presa hidroeléctrica...sobre el territorio del Sr. Nutrio. En menos de un mes fue construida y funcionaba a pleno rendimiento. Nuestra intrépida nutria, indignada, reunió a sus compañeros de la fauna fluvial para organizar la rebelión...
“-Queridos compatriotas, en este día en el que los humanos osan burlarse de nosotros en nuestro propio territorio, nos hemos reunido por una misma y única razón: la presa. ¡Esta presa que retiene los peces y contamina nuestro medio ambiente! ¡Si estáis aquí hoy, es para afirmar vuestro descontento!”
Se produjo entonces un alboroto de voces y gritos histéricos. El Sr. Nutrio tenía aparentemente el apoyo del público, así que prosiguió:
“-¡Que los que se opongan categóricamente a esta construcción vengan conmigo, he puesto a punto un plan infalible...! ¡Ja, ja, ja! ¡Soy demoníaco!, añadió en voz baja, muy seguro de sí mismo”
Entonces nutrias, castores, coipos y otros animales palmípedos siguieron al Sr. Nutrio. Juntos, realizaron una gigantesca construcción, una terrible, una implacable máquina de destrucción masiva: ¡el NUTRINATOR!Esta máquina era capaz de agujerear el más duro material y funcionaba con aceite de girasol ecológico, no contaminante. Después elaboraron un plan diabólico, teniendo por objetivo destruir la detestable presa de los humanos.Una noche, cuando los humanos dormían, la nutria de la sombra y sus fieles cómplices dirigieron el NUTRINATOR hacia la construcción.

2
Todos los animales se colocaron alrededor del formidable aparato, junto a la presa, y contuvieron el aliento. El Sr. Nutrio dio la orden de destruirla, cuando de pronto, “VROOUUMM”, se oyó un gran estruendo: una de las compuertas se abrió y una tromba de agua cayó sobre el Nutrinator y lo arrastró río abajo.
Mientras tanto el Sr. Nutrio y los palmípedos se fueron nadando hacia la orilla. Una vez en ella todos se desmoralizaron ya que todo su empeño había sido en vano.
Regresaron a sus madrigueras esperando olvidar lo sucedido y deseosos de que comenzara otro día.
El Sr. Nutrio casi no pudo dormir por el disgusto y se levantó temprano, triste y desanimado. Cuando se asomó a la ventana vio que una espesa niebla cubría el bosque pero pocos instantes después se dio cuenta de que no era niebla, sino humo.
Entonces, vio una estampida de animales. El Sr. Nutrio preguntó a un viejo ciervo: “¿Qué es lo que pasa?” y este le respondió que el bosque estaba en llamas.
Sin pensarlo un momento Nutrio llamó a todos sus amigos palmípedos y se dirigieron a la presa para ponerse a salvo.
Una vez allí, todos los animales vieron que los humanos se afanaban por apagar el fuego pero, como casi siempre, estaban mal organizados y parecía que no iban a conseguirlo solos.
Al Sr. Nutrio se le ocurrió la idea de desviar el cauce hacia las llamas, para así apagar el fuego.
Pero no tenían herramientas para formar el nuevo cauce. Entonces, se le vino a la cabeza que el Nutrinator se encontraba estancado a dos o tres kilómetros de la presa.
Tal vez podrían utilizarlo para desviar el cauce. Rápidamente se organizaron para ir en busca del Nutrinator.
Era muy pesado, tardaron horas en arrastrarlo hacia la presa, pero lo consiguieron. ¡Allí estaba el Nutrinator, listo para desviar el cauce…!

3

Con infinito cuidado, nuestro héroe logró desviar una pequeña parte del río para apagar el fuego.
El Nutrinator estaba resultando de una enorme utilidad.
Orgullosos de su hazaña, los animales fueron a socorrer a sus compañeros del bosque, pillados por sorpresa por el incendio.
Lo que descubrieron sobrepasaba ampliamente su imaginación. Los árboles calcinados estaban la mayoría por el suelo, los otros se habían hechos cenizas y sus hablitantes habían perdido sus madrigueras.
Con su legendaria tranquilidad, el Sr. Nutrio envió a un grupo de zorros (sagaces detectives) en busca de la causa del incendio.
Después empezó a subsanar los daños causados, ayudado por toda la comunidad.
Algunos días más tarde, incluso los árboles muertos eran evacuados, no sin la preciosa ayuda de los castores.
Las pérdidas fueron estimadas en más de la mitad del patrimonio vegetal local.
Cuando volvieron los zorros, declararon saber de fuentes de toda solvencia que los responsables del incendio, aunque no de origen criminal, eran los humanos.
El Sr. Nutrio, temiendo la reacción de sus congéneres, tomó la palabra:
"-Amigos míos, ¡lo que nos cuentan los zorros es extremadamente grave! No estamos dispuestos a sufrir las consecuencias de sus errores sin protestar.
Esta misma noche voy a negociar con ellos. ¡Ellos han destruido nuestro bosque, ellos tendrán que recuperarlo!
Una aclamación siguió este encendido discurso, y el Sr. Nutrio, muy contento de sí mismo, volvió a su madriguera para esperar el anochecer.
Cuando se hizo de noche, Dark Nutrio estaba preparado para cumplir su misión: parlamentar con los humanos...
Hacia allí se dirigió volando (una más de sus habilidades nútricas), y aterrizó delante de sus viviendas.
Encaminándose a la más grande de todas, nuestro intrépido aventurero se preparó para la confrontación. Llamó a la puerta y un gigantesco humano le abrió.
Usando su don de lenguas, Dark Nutrio dijo al humano estupefacto:
"-Buenas noches, humano, me gustaría hablar con tu jefe"
« - ………..
"-Ya veo, dijo, pensativo. Llévame a tu jefe enseguida, luego olvidarás todo, incluído el hecho de que soy una super nutria que habla."
« -… »
Dark Nutrio, sin que su interlocutor se diese cuenta, había empleado en sus frases una mirada casi hipnótica, y el gigante obedeció.
Lo condujo al jefe de las obras de la presa. Con él usoó de nuevo su poder de persuasión y luego borró su memoria, al menos todo lo que hacía referencia a una nutria parlante.
Acabadas las "negociaciones", volvió a casa.
Al día siguiente, reunió a sus compañeros de infortunio, se instaló sobre un viejo tronco de un árbol, y declaró:
"-¡El problema está resuelto! Esta noche he ido a casa de los humanos, como prometí, y tras arduas discusiones -sonrisa de soslayo-, se han comprometido a plantar nuevos árboles.
Y en espera de que éstos sean de tamaño respetable, acondicionarán nidales para nuestros sin techo"
Los animales, eufóricos, organizaron una gran fiesta que duró varios días.
La cuestión del incendio estaba, pues, resuelta pero la presa seguía allí...

4
Una semana más tarde, Dark Nutrio fue a visitar de nuevo al jefe de la presa de los humanos ya que quería saber por qué aún no la habían derribado.
De nuevo volvió a usar sus superpoderes hipnotizadores para dominar la voluntad del incauto.
Éste le explicó que si derribaban la presa, el agua que correría de golpe río abajo sería tanta que arrasaría los pueblos situados más abajo de la antigua presa de madera hecha por los castores.
La nutria y el humano "discutieron" hasta llegar a una idea genial:
los animales palmípedos ayudarían a construir una nueva presa antes de quitar la otra, aguas abajo del Loira, que no molestase al Sr. Nutrio y a todos los animales que vivían allí.
El Sr. Nutrio pensó que por fin volvería a vivir como en los buenos tiempos.
Dos días después, los humanos hipnotizados y los animales palmípedos empezaron a construir la nueva presa.
A la semana, trabajando con mucho empeño y esfuerzo, la presa estaba acabada y los humanos recuperaron su consciencia.
Al Sr. Nutrio le quedaban dos cosas que resolver: la primera era quitar la presa de los humanos, y el segundo asunto, cómo hacer para que los humanos no volviesen a las andadas, ahora que ya no estaban hipnotizados.
Para el primer problema, los animales palmípedos fueron a la presa de los humanos, abrieron las compuertas, y la propia fuerza del agua hizo que la presa se vieniese abajo.
Entonces quedaba el último asunto: contarles la verdad a los humanos.
El Sr. Nutrio fue a hablar con el jefe en la nueva presa, sin más hipnosis, ni con él ni con el resto de los humanos.
El Sr. Nutrio le contó todo lo sucedido. Se esperaba lo peor, pero la reacción del hombre fue sorprendente:
Se echó a reír y le dijo que había hecho un buen trabajo porque había resuelto el problema entre los animales y los humanos.
El Sr. Nutrio se quedó de piedra, a lo mejor los humanos no eran tan idiotas, después de todo.
Los animales recuperaron su forma de vida y los humanos siguieron trabajando como de costumbre.
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.